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Las
miopatías inflamatorias idiopáticas (MI) son enfermedades
relativamente raras. Se cree que son secundarias a procesos autoinmunes
generados por factores ambientales en individuos genéticamente
susceptibles y aunque aún no se han establecido relaciones
directas entre las MI y marcadores genéticos específicos,
se han relacionado con diversos antígenos del sistema HLA
como HLA-B8, HLA-DR3 Y DRw52. Se caracterizan por presentar anticuerpos
específicos de miositis.
La característica clínica dominante
es la debilidad muscular proximal simétrica, que se puede
acompañar de otros síntomas como fatiga, rigidez matutina
y anorexia. Puede haber oftalmoplejía, disfagia, disfonía,
dificultad para deglutir, mialgias y artralgias, fenómeno
de Raynaud, edema palpebral y manifestaciones pulmonares como fibrosis
intersticial o neumonitis intersticial. Generalmente, la afección
cardíaca está limitada a trastornos electrocardiográficos
asintomáticos, sin embargo se puede desarrollar una variedad
de alteraciones que comprometen incluso la vida.
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En
la DM se agrega una variedad de manifestaciones cutáneas
características que incluyen mancha en heliotropo, edema
palpebral (Fig. 11), eritema macular en cara
posterior de hombros, signo en V en tórax anterior y cuello,
cutículas distróficas, manos de mecánico
y telangiectasias periungueales. El eritema cutáneo puede
presentarse hasta un año antes de la enfermedad muscular,
así como el signo de Gottron el cual se considera patognomónico.
En los exámenes de laboratorio se encuentra
una elevación de enzimas de origen muscular (AST, ALT, DHL,
aldolasa y especialmente de la creatincinasa CPK y CPK-MB) y hasta
en 50% de los casos puede haber elevación de la velocidad
de sedimentación globular.
El estudio electromiográfico muestra cambios
miopáticos, caracterizados por la triada clásica,
compatibles con inflamación.
El estudio histológico revela infiltrados
celulares predominantemente focales y endomisiales, de linfocitos
T (particularmente CD8+) y algunos macrófagos.
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La
característica clínica dominante es la debilidad muscular
proximal simétrica, que se puede acompañar de otros
síntomas como fatiga, rigidez matutina y anorexia. |