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Las
manifestaciones articulares crónicas son producto de la pérdida
del cartílago articular, erosión del hueso periarticular
y lesión permanente de los tejidos blandos.
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CUADRO CLÍNICO
Las manifestaciones clínicas de la AR se pueden dividir en articulares
y extraarticulares.
Manifestaciones articulares
Las manifestaciones articulares de la AR pueden ser agudas o crónicas.
Las primeras se presentan como sinovitis con derrame articular,
dolor, aumento de volumen, incremento de la temperatura local y
rigidez. La rigidez articular se presenta por la mañana y generalmente
dura más de una hora, mejora con la actividad y se agrava con el
frío.
Las manifestaciones articulares crónicas son
producto de la pérdida de cartílago articular, erosión del hueso
periarticular y lesión permanente de los tejidos blandos. Estas
complicaciones son irreversibles e incluyen la deformidad de la
articulación con afección del hueso vecino, limitación de los arcos
de movimiento y aumento de volumen a expensas del panus. En las
manos se han descrito dos presentaciones típicas, la deformidad
en cuello de cisne y la deformidad de butonniere (botonero).
Manifestaciones extraarticulares
La AR es una enfermedad generalizada que afecta a varios órganos
no articulares (Cuadro 6). La mayoría de
los pacientes experimentan fatiga y ataque al estado general. Puede
presentarse inflamación y daño a varios órganos como la piel, tejido
celular subcutáneo, ojo, pulmones,
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corazón,
tubo digestivo, riñón, sistema nervioso y con frecuencia se observan
alteraciones hematológicas.
Los nódulos subcutáneos se presentan en 20% de
los pacientes con AR6 y
generalmente en pacientes con FR positivo. Se presentan como masas
subcutáneas firmes y no dolorosas que aparecen con mayor frecuencia
en áreas de presión, incluyendo los codos, articulaciones de los
dedos, prominencia sacra e isquiática, piel cabelluda de la región
occipital y en el tendón calcáneo. Son reflejo de la actividad de
la enfermedad y desaparecen con el tratamiento, exceptuando el uso
de metotrexato.
Puede presentarse vasculitis reumatoide; es una
inflamación de vasos de pequeño calibre aunque puede afectar a vasos
más grandes. Generalmente es localizada y afecta extremidades, nervios
periféricos y otras estructuras. La presentación más dramática es
la aparición de infartos de los dedos con neuropatía sensorimotora.
Otras formas graves de presentación de la vasculitis reumatoide
son los infartos mesentéricos, coronarios y cerebrales.
La queratoconjuntivitis seca como consecuencia
de un síndrome de Sjögren secundario es la complicación ocular más
frecuente de la AR. En la vía respiratoria puede encontrarse inflamación
de la articulación cricoaritenoidea y en los pulmones las expresiones
más comunes de la AR son los nódulos reumatoides parenquimatosos
y la fibrosis intersticial, (Fig. 12),
misma que puede agravarse con algunos fármacos usados en el tratamiento.
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