PAC CARDIO-2 Tomo 8

Contenido | Anterior | Siguiente

Pericarditis

La pericarditis es una manifestación cardíaca de la esclerodermia que se presenta hasta en 40% de los pacientes, generalmente en forma subclínica y puede o no acompañarse de derrame pericárdico. En los estudios ecocardiográficos de los pacientes es común encontrar engrosamiento pericárdico con derrame discreto de tipo exudado que al estudio químico no revelan activación del sistema de complemento ni presentan complejos inmunes. No es frecuente la pericarditis aguda sintomática y la complicación de la pericarditis con tamponamiento cardíaco es rara pero en los sujetos que la padecen ha demostrado ser un factor de mal pronóstico. También se ha descrito que los derrames pericárdicos pueden anteceder a la enfermedad renal,11 lo cual debe confirmarse en otros trabajos.

Cardiopatía isquémica

Algunos pacientes tienen dolor precordial opresivo tipo anginoso, sin embargo, los estudios angiográficos coronarios son normales. Por otro lado, los electrocardiogramas de los pacientes con fibromialgia con frecuencia tienen cambios sugestivos de isquemia o inclusive de necrosis miocárdica sin que ésto haya precedido al cuadro clínico correspondiente. Algunos autores han demostrado la existencia de una respuesta coronaria vasoespástica similar al fenómeno de Raynaud que se produce durante la exposición al frío, con y sin ejercicio, especialmente en pacientes con la variedad difusa de la enfermedad.12 La respuesta vasoespástica es bloqueada con la administración de nifedipina oral o de dipiridamol intravenoso. Este fenómeno de isquemia reversible y repetitiva puede contribuir a la fibrosis miocárdica al incrementar el estrés celular y exponer antígenos
a los anticuerpos y células inmunes autorreactivas.13
    Los estudios histopatológicos del tejido miocárdico de pacientes con esclerodermia muestran un patrón de fibrosis en parches irregulares que predominan en zonas perivasculares, aunque también se presentan en otras partes. En tres pacientes que fallecieron por manifestaciones cardíacas de esclerodermia se encontraron abundantes células cebadas en las áreas de fibrosis.14 En otros casos, se ha informado necrosis de bandas de contracción que favorecen el concepto de que la fibrosis miocárdica es el resultado del espasmo vascular intermitente;15 esto se observa en las arterias coronarias intramiocárdicas, no así en las extramurales. A pesar de los fenómenos anormales descritos en las coronarias de los pacientes con esclerodermia, el infarto del miocardio no es frecuente; la mortalidad por esta causa en similar a la encontrada en la población general.

Arritmias

La esclerodermia puede ser causa de arrítmias cardíacas, especialmente de bloqueos de rama y auriculoventriculares. La presencia de arritmias y de transtornos de conducción es más frecuente en la forma difusa de la esclerodermia y es un factor de mal pronóstico.
   Hasta 20% de los pacientes tienen alguna forma de arritmia en un periodo de 24 horas,16 principalmente trastornos de la conducción y 30% tienen limitación al ejercicio por esta causa.17 En la mayoría de estos casos el estudio histopatológico demuestra reemplazo de células normales por tejido fibroso en el nodo sinusal o en el nodo auriculoventricular; en este último, el segmento más frecuentemente afectado es el proximal. También en las ramas del haz de His se ha encontrado la sustitución de tejido de conducción por fibrosis.18
La pericarditis es una manifestación cardíaca de la esclerodermia que se presenta hasta en 40% de los pacientes, generalmente en forma subclínica y puede o no acompañarse de derrame pericárdico.

Los estudios histopatológicos del tejido miocárdico de pacientes con esclerodermia muestran un patrón de fibrosis en parches irregulares que predominan en zonas perivasculares, aunque también se presentan en otras partes.

Contenido | Anterior | Siguiente