Esto
indica pruebas falsas-negativas en ausencia de síntomas.
Por lo anterior, las imágenes son mejores cuando la inyección
se aplica muy próxima a los síntomas.74
Estudios previos evaluaron en primer término
la precisión del diagnóstico hecho con perfusión
miocárdica en el momento mismo de presentarse la sintomatología.
De igual importancia para tomar decisiones es la evolución
a corto plazo de los pacientes tanto con estudios de perfusión
normales o anormales. Hilton y col. estudiaron a 102 enfermos con
síntomas típicos y hallazgos ECG no diagnósticos.
A todos los enfermos se les inyectó 99mTc-sestamibi durante
la presentación de los síntomas y se tomaron imágenes
dentro de las tres primeras horas. En el seguimiento de los 102
enfermos, la incidencia de un evento fue de 1.4% en el grupo de
enfermos con estudio normal, de 13% en aquellos con estudio dudoso
y de 71% en el grupo de enfermos con estudio claramente anormal.
Cuando se comparó con la historia clínica y ECG, las
imágenes de perfusión miocárdica resultaron
ser las únicas predictoras de eventos cardíacos.75
Recientes estudios fueron realizados en pacientes
con síndromes coronarios agudos. Ornato y col. recientemente
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estudiaron a
1132 pacientes que presentaron dolor precordial y acudieron a una
sala de emergencias y compararon sus factores de riesgo -la edad-
con las imágenes de perfusión miocárdica. Encontraron
que la edad se correlaciona en forma importante con estudios anormales;
más de 40% de los enfermos mayores de 80 años de edad
tuvieron un defecto en las imágenes durante el dolor agudo.76
Existen pocas investigaciones en las que se comparen otras modalidades
de estudio con imágenes de perfusión miocárdica
aguda en las salas de urgencias. Varetto y col. estudiaron a enfermos
a los que se les hizo estudio de perfusión miocárdica
versus ecocardiografía. Tanto la sensibilidad y especificidad
para la presencia de nuevas anormalidades de pared indicando isquemia
para ecocardiografía fueron significativamente inferiores
que las obtenidas por imágenes de medicina nuclear (Fig.
8).
A pesar de los avances en estudios de laboratorio
y de gabinete para la evaluación del enfermo con dolor precordial
en la sala de urgencias, continúa siendo lo más importante
la evaluación clínica del enfermo tanto de sus antecedentes
como su exploración física, además de un buen
análisis del ECG inicial.
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De
igual importancia para tomar decisiones es la evolución a corto
plazo de los pacientes tanto con estudios de perfusión normales
o anormales.
Para la evaluación del enfermo con dolor precordial en la sala
de urgencias, continúa siendo lo más importante la evaluación
clínica del enfermo tanto de sus antecedentes como su exploración
física, además de un buen análisis del ECG inicial.
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