Aunque el territorio vascular vertebrobasilar puede verse afectado
en el embolismo cerebral cardiogénico no es la complicación más
común, pero debe sospecharse ante la evidencia de una potencial
fuente embolígena cardíaca y un inicio abrupto de manifestaciones
neurológicas.
MIGRAÑA Y OTRAS CEFALEAS
Uno de los síntomas más comunes en los servicios de urgencias es
la cefalea independientemente de su causa; en el caso de la hipertensión
arterial sistémica de reciente inicio o descontrolada es una de
las primeras manifestaciones; en pacientes con cardiopatía la cefalea
puede estar vinculada a fármacos como son los vasodilatadores coronarios;
el isosorbid es el ejemplo más típico aunque otros múltiples fármacos
como los antihipertensivos pueden condicionarla (captopril, enalapril,
lisinopril, hidroclorotiacida, clorhidrato de amilorida, etc.).
Típicamente la migraña es una cefalea que se asocia a síntomas premonitorios
característicos (sensitivos, motores o visuales) relativamente fáciles
de reconocer (Cuadro 12); los factores desencadenantes
suelen identificarse (menstruación, ayuno prolongado o ingesta alimentaria
abundante, tensión emocional, etcétera). Los síntomas neurológicos
focales sin cefalea ni vómito se conocen como equivalentes
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o acompañantes
migrañosos y son causa de asistencia a las salas de urgencias especialmente
en pacientes con enfermedad cardiovascular. Las cefaleas relacionadas
a intolerancia de medicamentos suelen ser periódicas, benignas y
vinculadas a la ingesta de algún medicamento que frecuentemente
el paciente suspende antes de llegar a la consulta médica. En nuestra
experiencia la precipitación de ataques de migraña también puede
estar vinculada a la cateterización cardíaca y también la hemos
observado en niños y jóvenes con cardiopatías congénitas cianógenas.
Cuando la cefalea vascular representa un problema frecuente por
el número de episodios (usualmente unos tres por mes) es recomendable
la administración de un tratamiento profiláctico que puede incluir
uno o la asociación de los siguientes fármacos: amitriptilina, propranolol,
verapamilo, flunarizina, ácido valproico, entre otros. Alguno de
los anteriores medicamentos puede complementar el tratamiento cardiovascular
también. En el caso necesario de ergotamínicos indicados en el ataque
migrañoso deben siempre ser recomendados en forma racional ante
el eventual agravamiento de una cardiopatía isquémica o vasculopatía
periférica importante. El éxito para establecer el mecanismo causal
de la cefalea está basado en una minuciosa historia clínica con
un detallado examen físico y neurológico.
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El
éxito para establecer el mecanismo causal de la cefalea está
basado en una minuciosa historia clínica con un detallado examen
físico y neurológico. |