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La
alteración en el intercambio gaseoso y el porcentaje de Qs/Qt
correlaciona más con el grado de edema a nivel alveolar y
menos con el grado de líquido en el intersticio, donde el
problema principal es redistribución del flujo sanguíneo
y alteración en la V/Q.
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este trastorno ventilatorio se suma también el de la distribución
del aire y de la perfusión, pero sobre todo, de la difusión, por
el engrosamiento de los tabiques alveolares producido por el edema
intersticial, todo lo cual contribuye a aumentar la insuficiencia
respiratoria y la disnea. Existe además disminución en mayor o menor
grado de la distensibilidad del pulmón, incrementando el WOB.
La distribución del líquido seroalbuminoso durante
la formación del edema es diferente, de tal manera que, inicialmente
el líquido se localiza en el tabique alveolar el cual no es apropiadamente
drenado por los linfáticos, terminando en el espacio intersticial
o si es severo, en los alvéolos. La alteración en el intercambio
gaseoso y el porcentaje de Qs/Qt correlaciona más con el grado de
edema a nivel alveolar y menos con el grado de líquido en el intersticio,
donde el problema principal es redistribución del flujo sanguíneo
y alteración en la V/Q.
De tal manera que el mecanismo que conlleva a
la hipoxemia en estos pacientes es tanto por trastorno de difusión,
alteración en la relación V/Q y presencia de Qs/Qt, dependiendo
de la cantidad y localización del líquido seroalbuminoso.9
De ahí que, la forma y la cantidad del aporte de oxígeno no es el
mismo en todos los pacientes, todo esto dependerá de la cantidad
de líquido y de la localización del mismo.
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MANIFESTACIONES
CLÍNICAS
La presentación clínica de los pacientes con IRA y con insuficiencia
respiratoria crónica (IRC) es totalmente diferente. La IRA se caracteriza
por alteraciones importantes en el contenido de oxígeno o bióxido
de carbono arteriales con la producción rápida de acidosis respiratoria
(PaCO2 y ¬pH) que ponen en peligro la vida, mientras
que las manifestaciones de IRC son más imperceptibles y clínicamente
pueden pasar desapercibidas. La acidosis respiratoria se observa
gasométricamente compensada10
(Cuadro 14).
Las cardiopatías que con mayor frecuencia conducen
a disfunción ventricular izquierda, se enumeran en el cuadro
15. La insuficiencia ventricular izquierda se compensa mediante
el mecanismo de Starling, de tal forma que el aumento del volumen
y presión diastólicas de dicha cavidad condicionan un incremento
en la fuerza contráctil y, por lo tanto del gasto cardíaco (desviación
de la curva de Starling hacia la derecha). La consecuencia de esta
compensación es la hipertensión venocapilar que se traduce clínicamente
con disnea (Fig. 15). A mayor deterioro
de la función ventricular, mayor incremento en el volumen y presiones
telediastólicas; por lo tanto, mayor grado de hipertensión venocapilar
y de disnea.
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