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La recurrencia de la embolia pulmonar es también limitante
de la supervivencia inmediata del paciente.
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Puede ser administrado a través del sistema de ventilación por micronebulización.
Debido a que la mayoría de los pacientes que
son sometidos a la AMV invasiva presentan un alto riesgo de desencadenar
neumonía nosocomial, a más de padecer patologías que deprimen el
sistema inmunológico per se, debe de iniciarse manejo profiláctico
con antimicrobianos.
En cuanto a los broncodilatadores existe una
gama de ellos, entre los cuales podemos mencionar a los simpaticomiméticos,
a las metilxantinas, y esteroides.
Los simpaticomiméticos producen broncodilatación
al estimular los receptores beta-2 y aumentar los niveles de cAMP.
Entre ellos tenemos al albuterol (salbutamol),
terbutalina (bricanyl turbuhaler), fenoterol y pirbuterol. El que
más se utiliza en forma micronebulizada a través del ventilador
mecánico es el salbutamol, cuya dosis es de 2.5 mg en un total de
3 ml, la misma que se repite dependiendo de los requerimientos del
paciente. En cuanto a las metilxantinas tenemos a la teofilina,
cuyo mecanismo de acción es por bloqueo de la fosfodiesterasa aumentando
el cAMP. Se administra intravenosamente como la aminofilina. La
dosis de impregnación es de 5 a 6 mg/kg y una dosis de mantenimiento
de 0.5 a 0.8 mg/kg/h. Esta droga debe ser administrada con mucha
precaución debido a sus efectos colaterales sobre el sistema cardiovascular
son: taquicardia, hipotensión y arritmias ventriculares; sobre el
sistema nervioso central puede presentar irritabilidad, insomnio,
cefalea, convulsiones y coma, lo cual se presenta de acuerdo a la
sensibilidad de cada individuo.
Los esteroides están indicados cuando existe
severo broncoespasmo que no responde con las otras drogas. Estos
potencializan el efecto broncodilatador de las xantinas y de los
simpaticomiméticos.
Otro de los medicamentos que pueden
ser empleados es
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el bromuro de
ipratropio cuya acción es inhibir los reflejos vagales a nivel de
la musculatura lisa bronquial, antagonizando la acción de la acetilcolina
a nivel de los receptores colinérgicos, causando broncodilatación.
En la actualidad existe un preparado comercial denominado combivent
(ipratropio/salbutamol) el cual se administra a través del sistema
de ventilación por medio de micronebulizaciones.
SITUACIONES ESPECIALES
El tratamiento de la TEP aguda se basa fundamentalmente en:
- Detener el proceso trombótico a través de anticoagulación.
- Proporcionar medidas de soporte cardiorrespiratorio adecuadas.
Estas últimas incluyen: la corrección de la hipoxemia y de manera
preponderante un manejo hemodinámico apropiado. Difícilmente
el paciente con TEP muere por insuficiencia respiratoria refractaria,
mas bien, la mortalidad inmediata en TEP es en gran medida resultado
de las alteraciones hemodinámicas condicionadas por la obstrucción
súbita y masiva del lecho vascular pulmonar y la falla ventricular
derecha aguda a que conduce. La solución de esta condición puede
requerir de intervenciones agresivas que intentan resolver la
obstrucción (trombolíticos o embolectomía) al igual que requiere
el uso cuidadoso de volumen y sustancias vasoactivas.
Finalmente, la recurrencia de la embolia pulmonar
es también limitante de la supervivencia inmediata del paciente.
La anticoagulación adecuada habitualmente evita este problema; sin
embargo, algunos pacientes pueden requerir de la interrupción de
la vena cava (filtros) para su control.
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