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Las
diferentes prótesis tienen flujos normales característicos
que pueden identificarse con ecocardiografía bidimensional
aunada a Doppler color.
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Así,
los hallazgos auscultatorios anormales, que serán variables dependiendo
del tipo de válvula implantada y de su posición, pueden ser sugestivos
de anomalías valvulares (Cuadro
22). Por ejemplo, la ausencia de los sonidos característicos
de apertura y cierre pueden sugerir trombosis de la válvula, la
aparición de un soplo indicará disfunción de la válvula o fuga paravalvular.7,9
Las diferentes prótesis tienen flujos normales
característicos (Fig. 21) que pueden identificarse
con ecocardiografía bidimensional aunada a Doppler color. El flujo
anterógrado transprotésico detectado en color puede alinearse a
la dirección del haz de Doppler continuo y, de esta manera, calcularse
los gradientes de presión máximo y medio, así como el área funcional
de la prótesis.10
Las características del flujo transprotésico
varían de un tipo de prótesis a otro, e incluso la misma prótesis
tiene variaciones en cada paciente.11
La mayoría de las prótesis mitrales se acompañan de mínima regurgitación,
por lo cual no es infrecuente detectar flujo sistólico retrógrado
en el atrio izquierdo que traduce regurgitación protésica “fisiológica”.12
Su identificación se ha facilitado con el empleo de Doppler en color
y registros transesofágicos, los cuales muestran que el flujo regurgitante
se circunscribe a una pequeña área de la aurícula izquierda. Además,
con estas técnicas se pueden identificar verdaderas fugas paraprotésicas,
mismas que pueden presentarse en la porción central de la prótesis,
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o
en las áreas periféricas y que constan de uno o varios “jets“.13
MECANISMOS DE DISFUNCIÓN
Existen mecanismos que pueden ser comunes a todas las prótesis,
o específicos de cada una de ellas, dependiendo del tipo, el modelo,
el material de fabricación y el sitio de implantación, así como
el estado miocárdico intrínseco y en la zona de sutura. Desde un
punto de vista etiológico es posible clasificarlos de la manera
que se describe a continuación.
Fuga perivalvular
La fuga perivalvular se produce en cualquier tipo de prótesis implantada,
tanto en mecánicas como biológicas, y es la causa más frecuente
de disfunción protésica en los primeros doce meses de la intervención,
siendo responsable de 15% de las reintervenciones en pacientes con
prótesis valvulares.14
En la mayoría de los casos es evidente a partir
de los primeros días o semanas después de la intervención quirúrgica;
es menos frecuente la aparición tardía, lo cual hará sospechar la
presencia de endocarditis, ya que en ocasiones la infección puede
asentarse sobre el anillo y hacerlo particularmente friable.
Por tanto, existirá una separación entre el anillo
de la prótesis y el de la válvula sustituida, en ocasiones secundaria
a una técnica quirúrgica incorrecta, o a la mala calidad del anillo
de implantación por calcificación del mismo o la fragilidad del
tejido.
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