La
presentación clínica es menos clara cuando se presenta
un síndrome incompleto o el cuadro es dominado por complicaciones
periféricas que distraen nuestra atención. Los pacientes
ancianos tienden a tener menos síntomas, factor que puede
retrasar el diagnóstico.
El intervalo entre la bacteremia y el inicio de
los síntomas es relativamente corto. Se estima que más
de 80% de los pacientes con endocarditis de válvula nativa
desarrollan síntomas en dos semanas. Los pacientes con EI
por Staphylococcus pueden iniciar los síntomas pocos
días después del comienzo de la infección.
En el caso de la EI protésica tardía el período
de incubación puede ser más prolongado (2-5 meses).51
El tipo de microorganismo implicado, el estado
inmune del huésped y la rapidez con la que la enfermedad
se diagnostica y se trata son factores que determinan el curso clínico
y la evolución. En ausencia de tratamiento, el pronóstico
depende en gran parte de la lesión presente cuando se controla
la enfermedad.
Los signos y los síntomas más frecuentes
en la era moderna de la endocarditis incluyen (Cuadro
28):
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Fiebre.
Es el signo y síntoma más común en la EI
(80-96%).32 En pacientes
con EI subaguda, la fiebre es de bajo grado (menor de 39°C),
remitente y no asociada a escalofrío, puede estar ausente
o ser mínima en pacientes ancianos,52
con insuficiencia cardíaca, debilidad extrema o insuficiencia
renal crónica así como en la endocarditis por estafilococo
coagulasa negativo.
Manifestaciones cardiovasculares. Más
de 85% de los pacientes presentan soplo cardíaco en algún
momento de la enfermedad como resultado de una cardiopatía
preexistente o destrucción valvular. El 35% tiene insuficiencia
valvular clínicamente no reconocida. Esto es más frecuente
en pacientes con EI
de la válvula tricúspide, por lo que el análisis
en estos pacientes debe basarse en un examen cuidadoso del pulso
venoso yugular, del precordio y del área hepática.
De manera similar, los pacientes con insuficiencia aórtica
aguda pueden tener ausencia de soplo o presentar uno muy suave y
se sospecha entonces por los cambios hemodinámicos de edema
agudo pulmonar fulminante, ausencia o disminución del primer
ruido e hipotensión.
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