La
evaluación en urgencias del paciente con dolor precordial
es un problema común y un reto para el clínico determinar
si el dolor es de origen cardíaco o no cardíaco; cuando
éste es de origen cardíaco, es primordial que se establezca
si la etiología es isquémica (Fig.
1). En la actualidad se conoce la importancia de identificar
en forma correcta la existencia de un síndrome isquémico
agudo (SIA), tales como la angina inestable (AI) y el infarto agudo
del miocardio (IAM), que desde una perspectiva clínica, es
fundamental conocer que los eventos fisiopatológicos en los
SIA comparten mecanismos similares (Fig. 2).
La detección y el tratamiento oportuno
y temprano del IAM con angioplastía coronaria primaria percutánea
o con agentes trombolíticos han mostrado disminuir en forma
considerable la mortalidad.1,2
Aunque el tratamiento tardío puede ser útil, hay frecuentemente
mayor beneficio cuando la terapia es aplicada dentro de las primeras
tres horas de haber iniciado la sintomatología.3,4
Desafortunadamente, en la actualidad, únicamente 25% de los
pacientes son candidatos para recibir terapia trombolítica,
debido principalmente a que el paciente mismo no acude en forma
inmediata al hospital al inicio de los síntomas, y por errores
en el diagnóstico médico
inicial.5,6
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Además,
a los pacientes que en forma temprana se les identifican tener un
IAM o AI pueden beneficiarse de otro tipo de tratamientos tales
como la aspirina, heparina, betabloqueadores, además de la
vigilancia en una Unidad de Cuidados Coronarios y del monitoreo
continuo.7-9 Por el contrario,
el realizar un diagnóstico erróneo de SIA, conlleva
a la administración de agentes trombolíticos y/o heparina,
que pudieran ser catastróficos en presencia de otra patología
(disección aguda de aorta, pericarditis, etc.).
A finales de los años de 1970 y en
los años de 1980 varios estudios fueron publicados; en ellos
se informaba una alta frecuencia de pacientes con IAM que fueron
egresados erróneamente del servicio de urgencias. En la actualidad
la proporción de enfermos admitidos en una unidad de cuidados
coronarios a los que se les descartó un IAM es menor de 20%.10,11
En EUA aproximadamente 7 millones de enfermos acuden cada año
a una sala de urgencias con dolor precordial sugestivo de un SIA,
y únicamente de 10 a 15% de los pacientes con dolor precordial
tienen un IAM; por el contrario de 10 a 15% de los infartos agudos
no son diagnosticados por el médico de la sala de urgencias
y son enviados a su domicilio; este grupo de pacientes tiene un
riesgo de 11 a 25% de mortalidad subsecuente.12,13
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La
detección y el tratamiento oportuno y temprano del IAM con
angioplastía coronaria primaria percutánea o con agentes
trombolíticos han mostrado disminuir en forma considerable
la mortalidad. |