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La
mayoría de los autores concuerda en que vegetaciones de más
de 10 mm tienen mayor riesgo de embolización.
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Posible endocarditis infecciosa. Hallazgos
consistentes con EI que no cumplen los criterios para EI definida
ni se ha rechazado esta posibilidad.
Sin endocarditis
- Diagnóstico alternativo que explica consistentemente la evidencia
clínica.
- Resolución del “síndrome“ de EI con tratamiento antibiótico
en menos de cuatro días.
- Ausencia de evidencia patológica de EI
en cirugía o autopsia después de tratamiento antibiótico por
menos de cuatro días.
El valor predictivo negativo de estos criterios
es de 90% y su especificidad de 99%.
Como se mencionó, los hemocultivos son el factor
más importante dentro de los parámetros clínicos. En caso de cultivo
negativo, debe repetirse otra serie de tres si persiste la sospecha
clínica. La causa más frecuente de EI con cultivo negativo son cursos
no curativos de tratamiento antimicrobiano por lo que deberán utilizarse
medios especiales con resinas o enzimas que inactiven o neutralicen
los antibióticos. Ciertos organismos fastidiosos no crecen bien
en los medios de cultivo habituales, por ejemplo, las bacterias
del grupo HACEK pueden requerir de tres a cuatro semanas.
La anemia normocítica normocrómica es un hallazgo
frecuente (50-80%). Generalmente existe leucocitosis moderada a
excepción de la infección por S. aureus y neumococo donde
las cifras son mayores de 15 000/mm3. Se observa trombocitopenia
en los casos avanzados en relación a esplenomegalia o CID. La velocidad
de sedimentación globular y la proteína C reactiva aunque inespecíficos
están elevadas, excepto en pacientes con insuficiencia
cardíaca.
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El factor reumatoide es positivo en 50% de los pacientes con EI
de más de seis semanas de evolución y se negativiza al igual que
los complejos inmunes circulantes con el tratamiento antimicrobiano
específico.
IMPORTANCIA DEL ESTUDIO ECOCARDIOGRÁFICO
EN EL DIAGNÓSTICO Y MANEJO DE LA ENDOCARDITIS INFECCIOSA
Desde 1973 65 se consideró
al modo M como un método no invasivo capaz de detectar la presencia
de vegetaciones no obstante con una sensibilidad baja. El desarrollo
dramático de la ecocardiografía en las últimas décadas con la introducción
del ECO transtorácico (ETT) bi y tridimensional, el Doppler espectral
y en color así como el ECO transesofágico (ETE) ha dado como resultado
que este método desempeñe actualmente un papel determinante al permitir
un diagnóstico rápido que permita una intervención terapéutica efectiva
que minimice la morbimortalidad. En el diagnóstico de la EI da respuesta
a las siguientes interrogantes:
- Presencia, tamaño y movilidad de las vegetaciones.
- Severidad de la destrucción valvular.
- Presencia de complicaciones incluyendo perforaciones, ruptura
de cuerdas y aneurismas.
- Extensión de la infección a estructuras no valvulares como
abscesos o fístulas.
Efectos hemodinámicos incluyendo el grado de
regurgitación, tamaño y función de las cámaras, función ventricular
así como la estimación de la presión pulmonar mediante el estudio
Doppler y finalmente permite evaluar el resultado del procedimiento
quirúrgico con eco transesofágico transoperatorio.
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