PAC CARDIO-2 Tomo 9

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La mayoría de los autores concuerda en que vegetaciones de más de 10 mm tienen mayor riesgo de embolización.
   Posible endocarditis infecciosa. Hallazgos consistentes con EI que no cumplen los criterios para EI definida ni se ha rechazado esta posibilidad.

    Sin endocarditis
  1. Diagnóstico alternativo que explica consistentemente la evidencia clínica.
  2. Resolución del “síndrome“ de EI con tratamiento antibiótico en menos de cuatro días.
  3. Ausencia de evidencia patológica de EI en cirugía o autopsia después de tratamiento antibiótico por menos de cuatro días.
    El valor predictivo negativo de estos criterios es de 90% y su especificidad de 99%.
    Como se mencionó, los hemocultivos son el factor más importante dentro de los parámetros clínicos. En caso de cultivo negativo, debe repetirse otra serie de tres si persiste la sospecha clínica. La causa más frecuente de EI con cultivo negativo son cursos no curativos de tratamiento antimicrobiano por lo que deberán utilizarse medios especiales con resinas o enzimas que inactiven o neutralicen los antibióticos. Ciertos organismos fastidiosos no crecen bien en los medios de cultivo habituales, por ejemplo, las bacterias del grupo HACEK pueden requerir de tres a cuatro semanas.
    La anemia normocítica normocrómica es un hallazgo frecuente (50-80%). Generalmente existe leucocitosis moderada a excepción de la infección por S. aureus y neumococo donde las cifras son mayores de 15 000/mm3. Se observa trombocitopenia en los casos avanzados en relación a esplenomegalia o CID. La velocidad de sedimentación globular y la proteína C reactiva aunque inespecíficos están elevadas, excepto en pacientes con insuficiencia cardíaca.
El factor reumatoide es positivo en 50% de los pacientes con EI de más de seis semanas de evolución y se negativiza al igual que los complejos inmunes circulantes con el tratamiento antimicrobiano específico.

IMPORTANCIA DEL ESTUDIO ECOCARDIOGRÁFICO EN EL DIAGNÓSTICO Y MANEJO DE LA ENDOCARDITIS INFECCIOSA

Desde 1973 65 se consideró al modo M como un método no invasivo capaz de detectar la presencia de vegetaciones no obstante con una sensibilidad baja. El desarrollo dramático de la ecocardiografía en las últimas décadas con la introducción del ECO transtorácico (ETT) bi y tridimensional, el Doppler espectral y en color así como el ECO transesofágico (ETE) ha dado como resultado que este método desempeñe actualmente un papel determinante al permitir un diagnóstico rápido que permita una intervención terapéutica efectiva que minimice la morbimortalidad. En el diagnóstico de la EI da respuesta a las siguientes interrogantes:
  1. Presencia, tamaño y movilidad de las vegetaciones.
  2. Severidad de la destrucción valvular.
  3. Presencia de complicaciones incluyendo perforaciones, ruptura de cuerdas y aneurismas.
  4. Extensión de la infección a estructuras no valvulares como abscesos o fístulas.
    Efectos hemodinámicos incluyendo el grado de regurgitación, tamaño y función de las cámaras, función ventricular así como la estimación de la presión pulmonar mediante el estudio Doppler y finalmente permite evaluar el resultado del procedimiento quirúrgico con eco transesofágico transoperatorio.

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