PAC CARDIO-2 Tomo 9

Contenido | Anterior | Siguiente

En 75% se observan datos sugestivos de embolismo pulmonar en la radiografía de tórax, el soplo de insuficiencia tricuspídea se encuentra tan solo en menos de la mitad de los pacientes. La evolución clínica suele ser aguda y con marcada toxicidad sistémica en el caso de la EI por S. aureus.76
    En México, en un estudio realizado por Aguilar,77 el tiempo de evolución antes de llegar al hospital fue de 15–30 días en 28.5% y de 3-4 meses en 57%. La sobrevida de la EI en este grupo de enfermos fue de 66% y solamente 33% requirió cirugía en el caso de EID y en el caso de EI izquierda la mortalidad fue de 66%.
    Las complicaciones más frecuentes incluyen embolia pulmonar séptica en 13-60% e insuficiencia cardíaca en 20%. La insuficiencia cardíaca es la causa más común de cirugía. La sobrevida es de 90%; la afección de la válvula aórtica se asocia a mayor mortalidad; las recaídas son frecuentes de continuar el abuso de drogas con una mortalidad cercana en este caso a 60%.

ENDOCARDITIS INFECCIOSA EN PACIENTES CON SÍNDROME DE INMUNODEFICIENCIA ADQUIRIDA

La relación entre EI e infección por VIH continúa siendo un área de investigación activa. S. aureus es el patógeno más común aunque se han informado: S. viridans, S. pneumoniae, Enterococcus, S. epidermidis, P. aeruginosa, H. parainfluenzae, Salmonella (asociada a enfermedad grave), Aspergillus fumigatus, Candida y Pseudellescheria boydii. La infección asintomática por VIH tiene poco efecto sobre la susceptibilidad o la mortalidad por EI. Una cuenta baja de CD4 (menor de 200/mm3) incrementa el riesgo de desarrollo de endocarditis. Los pacientes con VIH tienen una mayor recurrencia y mortalidad hospitalaria.76
La evolución es fulminante en el caso de etapas tardías del SIDA. Es más común la endocarditis izquierda en pacientes que no son adictos a drogas intravenosas.

ENDOCARDITIS RELACIONADA A MARCAPASOS

Los marcapasos permanentes se colocan hoy en día con seguridad debido a la simplificación en los sistemas percutáneos. Rara vez se presenta bacteremia continua después de su colocación que sugiera la posibilidad de endocarditis, presentándose tan sólo en 10% de las infecciones documentadas. S. aureus es el más común. Las lesiones se desarrollan en la válvula tricúspide o en sitios de contacto ventricular o septal. Los factores predisponentes incluyen diabetes mellitus, empleo de esteroides, colocación de marcapaso transitorio, neoplasia o hematoma.79 Los datos clínicos incluyen fiebre, escalofrío, leucocitosis y pueden hacerse evidentes varias semanas después de la colocación.
    Las infecciones localizadas en la bolsa o por gérmenes poco virulentos (sin bacteremia continua) pueden tratarse en forma conservadora; en el caso de infección por S. aureus o gérmenes virulentos debe realizarse la extracción del sistema completo con tratamiento antibiótico prolongado. El tratamiento antimicrobiano aislado es útil sólo en la tercera parte de los casos. La mortalidad es de 10-25%.

ENDOCARDITIS VALVULAR PROTÉSICA

La implantación de una válvula protésica se requiere en pacientes seleccionados con valvulopatía aguda o crónica y en aquellos con complicaciones de endocarditis de válvula nativa.
Las complicaciones más frecuentes incluyen embolia pulmonar septica en 13-60% e insuficiencia cardíaca en 20%.

Las infecciones de la válvula protésica pueden ser consecuencia de una endocarditis preexistente o una infección nueva.

La endocarditis protésica tardía se presenta después de dos meses del cambio valvular.

Contenido | Anterior | Siguiente

Copyright © 2005 Dr. Scope. Derechos Reservados.
Diseño y Programación: Educación Médica Contínua