PAC CARDIO-2 Tomo 9

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El 40% de los pacientes con BAV completo perioperatorio requerirán marcapaso definitivo. La incidencia de reoperación es alta pero usualmente debida a regurgitación perivalvular o insuficiencia valvular más que a infección recurrente. A este respecto la incidencia de endocarditis temprana recurrente es menor con prótesis mecánica (2-3%).

PRONÓSTICO

El pronóstico de la EI en válvula nativa o protésica, está relacionado con la virulencia del microorganismo infectante, la edad y el estado de salud del huésped, las estructuras valvulares involucradas, el estado de la circulación arterial sistémica y coronaria, la duración de la infección y la presencia o ausencia de insuficiencia cardíaca. La EI por Staphylococcus aureus continúa siendo fatal en 20-40% de los casos a pesar de los avances en el tratamiento. En contraste, el pronóstico de la EI por Streptococcus es substancialmente mejor y curan en 90 a 95% de los casos con el tratamiento médico o quirúrgico. La endocarditis micótica es potencialmente imposible de curar con tratamiento médico y sólo una minoría curan con tratamiento médico y quirúrgico.
    El pronóstico de las endocarditis derechas como ya se mencionó es muy bueno, la falla al tratamiento es menor de 1% y la mortalidad de menos de 2%.

PROFILAXIS

En 1997 The American Heart Association86 estableció las recomendaciones para la prevención de la endocarditis infecciosa. Los mayores cambios incluyen:
  1. Énfasis en que la mayoría de los casos de EI no son atribuibles a un procedimiento invasivo.
  2. Las condiciones cardíacas predisponentes se clasifican en bajo, moderado o alto riesgo.
  3. Se especifica con mayor claridad qué procedimientos que causan bacteremia requieren de profilaxis.
  1. Se simplifica el régimen profiláctico en procedimientos ginecológicos y urológicos.
     La endocarditis usualmente se presenta en individuos con cardiopatía que desarrollan bacteremia con organismos que pueden causar EI. La bacteremia puede ocurrir espontáneamente o puede complicar una infección local. Algunos procedimientos quirúrgicos y de instrumentación que involucran superficies mucosas o tejidos contaminados pueden causar bacteremia transitoria que rara vez persiste por más de 15 minutos.
    La incidencia de endocarditis después de la realización de la mayoría de estos procedimientos es baja. Un abordaje razonable de la profilaxis para endocarditis bacteriana debe considerar la condición predisponente y el riesgo que presenta de desarrollar endocarditis en presencia de bacteremia.

Pacientes de alto riesgo:
  1. Cardiopatías congénitas cianógenas complejas.
  2. Cirugía paliativa o de corrección con corto circuito sistémico-pulmonar.
  3. Prótesis valvulares.
  4. Historia de endocarditis previa.
  5. Cardiopatía reumática.
Pacientes con riesgo moderado:
  1. Prolapso valvular mitral con regurgitación y engrosamiento valvular.
    En los pacientes con prolapso valvular mitral la profilaxis es necesaria en presencia de insuficiencia o engrosamiento valvular así como los pacientes del sexo masculino con prolapso valvular mayores de 45 años.
  2. Aorta bivalva.
  3. CIV, PCA no corregidos. CIA variedad ostium primum, coartación aórtica.
  4. Disfunción valvular adquirida (carditis reumática, enfermedad colágena vascular).
  5. Cardiomiopatía hipertrófica.
La EI por Staphylococcus aureus continúa siendo fatal en 20-40% de los casos a pesar de los avances en el tratamiento.

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