Los
síntomas típicos de IAM se han descrito como dolor
opresivo, sin embargo, únicamente 24% de los enfermos valorados
en urgencias que utilizan dicha descripción del dolor tienen
IAM.18 Las molestias descritas
como quemante, indigestión o calambres o que
el mismo paciente no puede describir es igualmente predictivo, ya
que el IAM ha sido diagnosticado en porcentaje importante (Cuadro
2).
Aunque los términos para el dolor precordial
típicos y atípicos son comúnmente
usados por los médicos para diferentes patrones de dolor
torácico, hay poca justificación para su uso.
Numerosos estudios patológicos, epidemiológicos
y clínicos han mostrado que muchos pacientes con infarto
del miocardio no tuvieron el dolor torácico que convencionalmente
se le ha llamado típico. Dos series de autopsias
han mostrado que muchos enfermos muertos en el hospital no se les
sospechó tener un evento coronario.19,20
Zarling y col. estudiaron 100 casos de autopsias de IAM y encontraron
que el diagnóstico premortem fue hecho únicamente
en 53 de los casos. De los 47 casos no diagnosticados 29 (62%) no
tuvieron historia sugestiva y a 27 (57%) se les realizó un
diagnóstico erróneo. Similares conclusiones fueron
hechas por Goldman
y col.
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Ellos encontraron
que 32% de los infartos que se confirmaron en la autopsia no fueron
diagnosticados previamente.20
Estudios epidemiológicos han mostrado que
una gran proporción de los pacientes con evidencias electrocardiográficas
de infarto, habían tenido eventos coronarios que fueron clínicamente
inadvertidos. Kannel y col. resumieron los resultados del estudio
de Framingham, encontrando que 26% de los infartos en hombres y
34% en mujeres no fueron reconocidos.21
La mitad de los infartos fueron silenciosos y la otra mitad fueron
asociados a síntomas tan atípicos, que el diagnóstico
no se sospechó ni por el paciente ni por el médico.
La proporción de infartos no reconocidos se incrementa con
la edad en los hombres pero no en las mujeres. La hipertensión
fue el factor de riesgo más común en este estudio.
La diabetes mellitus incrementa la probabilidad de un evento no
reconocido en el hombre pero tiene el efecto opuesto en las mujeres.
Kannel y col. señalaron que la incidencia de infartos del
miocardio no reconocido es subestimada por estudios de supervivencia,
debido a que 10% de los infartos anteriores y 25% de los inferiores
pierden su patrón característico electrocardiográfico
dentro de los dos años siguientes.21
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Numerosos
estudios patológicos, epidemio-lógicos y clínicos
han mostrado que muchos pacientes con infarto del miocardio no tuvieron
el dolor torácico que convencional-mente se le ha llamado típico.
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