Entonces
la indicación de la CRVC en el SAI será racional y moderna. Debemos
de recordar que la indicación con estos fundamentos tendrá miras finalistas
tanto en reducir la mortalidad como en suprimir síntomas y mejorar
la calidad de vida del individuo con SAI.
EL FUTURO
Es de mencionarse, por otro lado, que el futuro de la terapia médica
en el SAI es también alentador. Se está en la búsqueda de medicaciones
de mayor alcance o de mayor penetración terapéutica. Éstas están dirigidas
hacia la trombina, mediador pivote de la agregación plaquetaria y
del aumento de la fibrina. Así, con el empleo de substancias como
el hirulog, la hirudina (anticoagulante natural de mayor efectividad
demostrada hoy día) se ha logrado una mejoría marcada en lo que se
refiere a la reducción en el tamaño del trombo que con la heparina.
Se ha enfocado también la investigación clínica contemporánea sobre
terapias de mayor alcance que actúan sobre la glicoproteína IIB-IIIA,
como son la integrelina, el MK-383 (tirofiban) y el lamifiban en el
SAI y que están hoy día en curso de análisis de este síndrome isquémico
con objeto de demostrar su utilidad y superioridad terapéutica o no.35-38
EL SEGUIMIENTO
El tiempo de internamiento hospitalario depende mucho de la estratificación
inicial del enfermo y de el haberse alcanzado o no los objetivos clínicos
iniciales que se le fincaron. Así los enfermos que se catalogaron
de “riesgo bajo”, habitualmente pueden egresarse de la sala de hospitalización
en 48 a 72 horas para continuar los estudios relacionados a la cardiopatía
isquémica como externos.
En cambio para aquellos pacientes en quiénes se les ha indicado la
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APTL
o la CRVC permanecerán internados hasta completar estos procedimientos
(1 ó 2 días y 7 u 8 días respectivamente). La meta final para cualesquiera
de los dos tipos de enfermos es tener un control adecuado de los síntomas
o su remisión, mejorar su calidad de vida y extendérsela de ser factible.
Es recomendable darles opiniones en contra del uso del tabaco, de
tipo dietético, de ser el caso de la toma de hipolipemiantes, en relación
al ejercicio y al reinicio de su actividad laboral.
Si bien los regímenes medicamentosos de egreso serán los apropiados
para mantener a los pacientes libres de síntomas, es importante tener
muy en cuenta la reducción de los mismos cuando se han realizado procedimientos
de APTL o de CRVC, de acuerdo al caso y evolución de los enfermos.
Por otro lado, el sujeto debe ser advertido acerca de la reaparición
de sintomatología anginosa, de la necesidad de interrumpir su actividad
física y consultar con el médico nuevamente. El tratamiento de la
angina inestable termina cuando el individuo ha entrado al período
de estabilización de la cardiopatía isquémica. Recordaremos que el
periodo natural evolutivo del SAI es de cuatro a seis semanas.
RESUMEN Y CONCLUSIONES
El manejo terapéutico del SAI ha cambiado radicalmente en los últimos
años. Esto se debe a un mejor y más amplio conocimiento de su patofisiología.
Radica en tener muy presente lo que significa y la importancia que
tienen las anormalidades en la función del endotelio vascular coronario,
así como las irregularidades de la dinámica plaquetaria en la génesis
y en las complicaciones de este síndrome isquémico.
Hoy día, sabemos lo relevante que es transformar una placa aterosclerosa
inestable en estable con los recursos médicos contemporáneos. |
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El
futuro de la terapia médica en el SAI es también alentador.
El tiempo de internamiento hospitalario depende mucho de la estratificación
inicial del enfermo y de el haberse alcanzado o no los objetivos clínicos
iniciales que se le fincaron.
Hoy día, sabemos lo relevante que es transformar una placa aterosclerosa
inestable en estable con los recursos médicos contemporáneos. |