En
nuestro medio, en el Instituto Nacional de Cardiología “Ignacio Chávez”
se informa, en un grupo de 153 enfermos consecutivos, la mortalidad
es de 7% en ACTPD (Fig. 20) y en general esa
es la tendencia global de los grupos que han realizado este análisis
(Cuadro 6). Con estos resultados se acepta
que la ACTPD puede ser un método más de reperfusión primaria, y no
sólo estar indicada cuando la trombolisis está contraindicada o en
el paciente con disfunción ventricular; sin embargo, su mayor limitante
está en la poca disponibilidad, ya que se requiere de operador experto
y centro hospitalario con experiencia.31
Esto último es muy importante, ya que la ACTPD valorada como método
de reperfusión, en donde la pérdida de tiempo, por no existir el recurso
de inmediato, o bien por limitaciones del operador, se traduce en
músculo cardíaco perdido. Sin duda, ofrece ventajas, ya que nos permite
en forma contundente, objetiva e inmediata conocer el flujo coronario
y el grado de lesión residual. Por otro lado, al igual que los trombolíticos
han mejorado sus estrategias de reperfusión, a la ACTPD también se
le podrá agregar la utilización de los nuevos antitrombóticos y/o
antiplaquetarios, o bien, durante la ACTPD, colocar el stent
“de novo”, que parece mejorar sus resultados.62
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Cirugía
La experiencia tan grande y la mortalidad tan baja de 2%34
informada con este método de revascularización, hicieron sentir que
podría ser un método de reperfusión en la fase aguda del IAM. Para
poder ser utilizado con este propósito, deberá ser realizado con el
mismo concepto de ventana terapéutica que se utiliza para los otros
dos métodos de reperfusión, esto quiere decir que todo debe estar
implementado en un tiempo menor a seis horas, lo que lo haría menos
disponible que la ACTPD. |