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Algunos
estudios, han reportado beneficio de reperfusión tardía hasta las
24 horas.
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Independientemente
de la condición clínica, el beneficio de la reperfusión tardía en
la fase aguda, se deberá analizar por la teoría del “vaso permeable”,71
que no sólo está relacionada con la cantidad de “miocardio salvado”,
sino que su utilidad se reporta al disminuir el fenómeno de remodelación
ventricular patológica72
y la presencia de potenciales tardíos.73
Por lo que, cuando ésta se pueda realizar, sin aumentar el riesgo
de complicaciones por hacerla, se deberá favorecer. Sin embargo,
esto último es controversial ya que en el caso de la trombolisis,
siempre existirá el riesgo de sangrado y en el de ACTPD, podría
parecer un esfuerzo excesivo, ya que no hay evidencia de que en
el paciente estable produzca beneficio inmediato.
Algunos estudios, han reportado beneficio de reperfusión tardía
hasta las 24 horas;10
actualmente, en la fase aguda el concepto de reperfusión tardía
(TT, ACTPD), no debe ir más allá de 12 horas.31
El pensar
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en cirugía en este contexto, aumenta la mortalidad y sólo estaría
justificada en el paciente con inestabilidad hemodinámica y que
no se pudo realizar ACTPD.
MEDIDAS GENERALES
Básicamente son las que se establecen al momento del ingreso del paciente
(Fig. 25); aunque sencillas y generales, siempre
deberán ser analizadas y dependiendo de la condición clínica del enfermo,
ser modificadas día con día.
Reposo absoluto. Se deberá instituir de inmediato y en ausencia
de complicaciones, no será mayor a 48 horas, ya que al prolongarlo
en forma innecesaria, aumenta las complicaciones por trombosis venosa.
Posteriormente, el reposo podrá ser alternante (cama, sillón y permitir
el uso de retrete); la progresión de la actividad física deberá individualizarse
y dependerá de la condición clínica del enfermo. |