|
Se
consideran factores de riesgo aterogénico aquellas condiciones que
preceden a la enfermedad, mantienen con élla una significativa correlación
estadística, poseen gran poder predictivo y se han establecido mecanismos
etiopatogénicos plausibles, basados en observaciones básicas y clínicas.
|
 |
Se
consideran factores de riesgo aterogénico aquellas condiciones que
preceden a la enfermedad, mantienen con élla una significativa correlación
estadística, poseen gran poder predictivo y se han establecido mecanismos
etiopatogénicos plausibles, basados en observaciones básicas y clínicas.6
El cuadro 5 enlista los más importantes factores
de riesgo coronario avalados por pruebas epidemiológicas rigurosas.
Numerosas condiciones más han sido propuestas (calvicie, arco corneal,
pliegue del lóbulo de la oreja, orejas vellosas, diferentes trastornos
articulares, corta estatura, exceso de cafeína, bajo peso al nacer,
ingestión alcohólica, hormonas androgénicas, consumo de hierro y otras
más, que incluyen hasta la esposa “infartogénica”),7-9
pero los datos o no son convincentes o diversas |
comunicaciones
han dado resultados opuestos y conflictivos.
Los factores se dividen en no modificables (por ejemplo, la
edad, el género y la herencia) y modificables (susceptibles
de cambiar mediante diversas intervenciones). Éstos a su vez, se distinguen
en independientes o mayores, según su naturaleza y la
fuerza de predicción estadística que posean. Un factor mayor es aquel
que por sí solo se asocia al riesgo de enfermedad aterosclerosa coronaria,
en tanto que el factor menor, sólo multiplica el riesgo de los factores
más importantes, pero por sí mismo no es capaz de iniciar la enfermedad.
Con mucho, los factores más importantes para el desarrollo de las
lesiones aterosclerosas y de los síndromes isquémicos son los tres
tradicionales: la hipercolesterolemia, la hipertensión arterial sistémica
y el tabaquismo.10 |