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El colesterol es un lípido, que interviene en la renovación constante
de las membranas celulares, en la síntesis de hormonas sexuales
y esteroides y en la formación de ácidos biliares, necesarios para
la emulsión y absorción de las grasas en el intestino.
Dado que las LDL son las partículas con mayor cantidad de colesterol,
son las principales causales de aterogénesis cuando están en exceso.
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Se
han invocado varios mecanismos para explicar la patogenicidad de
esta dislipidemia, entre ellos, la disminución concomitante del
C-HDL con el aumento de la concentración de TG, la formación de
partículas LDL pequeñas y densas (y por lo tanto más aterogénicas)
en los hipertrigliceridémicos, la activación de factores trombogénicos
(fibrinógeno, factores VII, VIII y X) y disminución del activador
tisular del plasminógeno, aparte de anormalidades en la apolipoproteína
E y sus fenotipos.26
METABOLISMO DE LOS LÍPIDOS Y
LAS LIPOPROTEÍNAS
A fin de entender con claridad el papel de las anomalías de los
lípidos y las lipoproteínas en el desarrollo de la aterosclerosis,
es preciso hacer al menos un breve recuento del metabolismo del
colesterol, los TG, las lipoproteínas transportadoras, las apolipoproteínas
y ciertas enzimas cruciales en las vías metabólicas de estos compuestos.
El colesterol es un lípido, cuya estructura básica es el núcleo
esteroideo, que interviene en la renovación constante de las membranas
celulares, en la síntesis de hormonas sexuales y esteroides y en
la formación de ácidos biliares, necesarios para la emulsión y absorción
de las grasas en el intestino.27
Todo el colesterol que requiere el organismo (alrededor de tres
cuartos de gramo), lo sintetiza el hígado, de suerte que el contenido
en la dieta no es de manera alguna esencial. Por su parte, la función
primordial de los TG es la de proporcionar energía a las células.
Los TG que no se utilizan se almacenan en el tejido graso, en espera
de ser utilizados. Como parte esencial de este tejido compartimentalizan
y protegen a los diferentes órganos y tejidos, moldean el cuerpo
y sirven para la conservación de calor. También intervienen en la
absorción de compuestos y vitaminas liposolubles.
Habida cuenta que las grasas son insolubles en agua, uno de los
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problemas
que tuvieron que solucionar los organismos vivos fue diseñar una
forma de transporte de lípidos a través del elemento acuoso que
forma el medio interno. Las lipoproteínas son complejos químicos
formados por TG, colesterol, fosfolípidos y proteínas, estructurados
en tal forma que los lípidos no polares (colesterol y TG) ocupan
la porción central de la partícula esférica. La envoltura o casco
de la partícula está formada por una sola capa de moléculas de colesterol
no esterificado, orientadas de tal forma, que su porción hidroxilo,
que es polar e hidrosoluble, forma el revestimiento externo de la
estructura. También son constituyentes de esta membrana, fosfolípidos
polares y proteínas estructurales conocidas con el nombre de apolipoproteínas.28
Gracias a esta cubierta hidrófila, los lípidos pueden ser transportados
de un lado a otro del cuerpo.
El cuadro 8 muestra
algunas de las características de las lipoproteínas.29
En general, las hay ricas en TG (quilomicrones, VLDL y lipoproteínas
de densidad intermedia, IDL) y ricas en colesterol (LDL y HDL). El
tamaño de la partícula guarda una relación inversa con su densidad
plasmática (a mayor tamaño menor densidad y viceversa). Con excepción
de las HDL, que tienen a su cargo el transporte en reversa del colesterol
y por lo tanto, ejercen una acción vasoprotectora, las partículas
lipídicas son tanto más aterogénicas cuanto más colesterol posean.
Los quilomicrones por ejemplo, llevan tan escasa cantidad de colesterol,
que su aumento en la hiperquilomicronemia (dislipidemia tipo I), no
se asocia a lesiones aterosclerosas. En cambio, a partir del acúmulo
de las VLDL, una quinta parte de las cuales está constituida por colesterol,
se empieza a observar un incremento de la aterogénesis. Dado que las
LDL son las partículas con mayor cantidad de colesterol, son las principales
causales de aterogénesis cuando están en exceso. |