PAC GO-1 Libro 2 Ginecología

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Figura 2

Figura 2

Secuencia miccional. El canal superior registra la curva de flujo urinario, el segundo el silencio electromiográfico del esfínter y el tercer canal el incremento de presión vesical. Canal inferior de presión abdominal.

Cuando la vejiga se llena aproximadamente a la mitad de su capacidad (200-250 ml) se experimenta el primer deseo de micción.

En el estudio urodinámico de vaciado se observa incremento en la presión vesical, silencio electromiográfico del esfínter, disminución en la presión uretral y aparición de curva de flujo urinario.
FASE DE VACIAMIENTO
La micción es un acto voluntario y placentero, que involucra una serie de reflejos coordinados que producen una relajación uretral al tiempo que hay una contracción sostenida del detrusor hasta que se completa el vaciamiento de la vejiga. Cuando la vejiga se llena aproximadamente a la mitad de su capacidad (200-250 ml) se experimenta el primer deseo de micción, el cual es inhibido en forma voluntaria hasta que la mujer se encuentre en un lugar socialmente apto para la micción. Al llegar a los 450 o 500 ml de capacidad vesical se produce un estímulo sensitivo aferente que viaja por el nervio pélvico, y asciende por la médula espinal, hace sinapsis en el núcleo pontino de la micción y termina el impulso en el lóbulo frontal en donde se origina la vía eferente que tiene tres efectos primordiales: 1) La inhibición del pudendo (somático) lo cual relaja la musculatura estriada periuretral. 2) Inhibición
del impulso simpático lo cual al inhibir el estímulo alfa relaja el músculo liso uretral y el cuello vesical lo que favorece la apertura de este último y la inhibición betaadrenérgica que contrae al músculo detrusor indirectamente al permitir la transmisión postganglionar parasimpática que viaja por el nervio pélvico. Dicho estímulo parasimpático producirá la contracción sostenida del detrusor. En el estudio urodinámico de vaciado se observa incremento en la presión vesical (detrusor solo o con prensa abdominal), silencio electromiográfico del esfínter, disminución en la presión uretral y aparición de curva de flujo urinario (Fig. 2).
Existen ciertas alteraciones en la micción que pueden originarse por: a) alteración en la contractilidad del detrusor como sería una disminución (hiporreflexia) (Fig. 3), o ausencia de contractilidad (arreflexia) cuya causa puede ser miógena o neurógena.

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