PAC GO-1 Libro 2 Ginecología

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Vemos así como al llegar el momento adecuado para la micción se produce una contracción sostenida del detrusor con una relajación simultánea del esfínter (fisiológico) uretral hasta que se completa el vaciamiento vesical. En la mujer es válido que emplee durante la micción la contracción de los músculos abdominales lo cual coadyuva a que el incremento en la presión abdominal se transmita hacia la vejiga para favorecer el vaciamiento. Además es común observar en la mujer que postergue el tiempo de micción debido a ciertos vicios educativos en donde
se les enseña en la infancia que unicamente deben miccionar en su casa y esta conducta a largo plazo producirá vejigas de gran capacidad y de poca fuerza contráctil.
Por último, existen una serie de reflejos descritos por Mahoney (Cuadro 1) que favorecen el almacenamiento, el inicio de la micción, la contracción del detrusor y la relajación del esfínter, así como la terminación de la micción, lo cual nos hace comprender como la micción es un acto complejo, que en algunas épocas de la vida es autónomo y que se convierte en un acto volitivo.

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STUDIO CLÍNICO DE LA PACIENTE CON INCONTINENCIA URINARIA
La incontinencia urinaria en la mujer es una situación bastante frecuente y no es necesariamente anormal, cuando es transitoria.


El diario de la micción es un método sencillo en el que la persona consigna los datos de la micción de 24 horas, se registran los ingresos y el volumen expulsado
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La incontinencia urinaria en la mujer es una situación bastante frecuente y no es necesariamente anormal, cuando es transitoria. En la medida que evoluciona para constituirse en un problema higiénico o social es cuando se considera patológica y requiere de estudio y tratamiento.
De una manera general,1 la incontinencia urinaria puede ser ocasionada por: 1)Disminución de la resistencia uretral (incontinencia de esfuerzo anatómica), 2)Incremento inadecuado de la presión vesical (inestabilidad del detrusor) o 3)Desviación anatómica de la resistencia uretral (fístula, divertículo o uréter ectópico). Las dos primeras situaciones son las más frecuentes y en ocasiones pueden coexistir generándose la llamada "incontinencia mixta".
Por tratarse de una patología en la que nos es posible garantizar un 100% de éxito en su tratamiento, es aconsejable que el estudio sea realizado por personal entrenado y si es posible, en un centro uroginecológico que cuente con flujograma que permita que a cada paciente específica, se le realize las indagaciones diagnósticas correspondientes.
De acuerdo a los diversos autores,2 se estima que tres cuartas partes de las pacientes con incontinencia urinaria de esfuerzo pueden ser diagnosticadas adecuadamente en el consultorio y que 25% requerirá de estudios urodinámicos o de otro tipo.
Siguiendo una secuencia lógica, desde el punto de vista clínico los puntos a considerar en el abordaje diagnóstico de la paciente incontinente son los siguientes: a) Interrogatorio, b) Investigación de colonización microbiana de la orina, c) Exploración física, d) Medición
de orina residual, e) Uretrocistoscopia y f) Cistometría simple.

INTERROGATORIO. CUESTIONARIO UROLÓGICO Y DIARIO DE LA MICCIÓN
El cuestionario, redactado en términos sencillos, puede guiar al médico con respecto a la causa posible e intensidad subjetiva de los síntomas pero nunca podrá establecer el diagnóstico definitivo.3 Los síntomas de urgencia, polaquiuria y nicturia pueden orientar hacia uretritis o síndrome uretral en los cuales la vejiga reacciona a los abundantes impulsos sensitivos que provienen de la uretra.4
El diario de la micción es un método sencillo en el que la persona consigna los datos de la micción de 24 horas, se registran los ingresos y el volumen expulsado, de manera que al hacer una suma de la orina emitida en 24 horas, el ginecólogo tiene una idea acerca de las molestias de urgencia, polaquiuria y nicturia; asimismo permite identificar a primera vista datos que pudieran corresponder a inestabilidad del detrusor y que realmente son respuestas fisiológicas de la vejiga normal a la polidipsia y poliuria.
Otros datos importantes que deben considerarse son: edad, tipo de incontinencia, patología sistémica concomitante, medicación empleada y datos de sintomatología mixta.
En pacientes premenopáusicas, en edad reproductiva y multíparas la etiología más frecuente es por desplazamiento de la unión uretro-vesical con mecanismo esfinteriano conservado.

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