PAC GO-1 Libro 2 Ginecología

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FASE DE ALMACENAMIENTO
La distensión vesical provocada por la caída de orina proveniente de los riñones produce una descarga aferente nerviosa sensorial, la cual hace sinapsis con el nervio pudendo a nivel sacro el que responde con una respuesta motora manifestada como una contracción de la musculatura estriada periuretral. La integridad de este arco reflejo lo valoramos en clínica realizando los siguientes reflejos: a) Bulbo cavernoso, que consiste en dar una pequeña compresión digital al clítoris y observar si se produce una contracción refleja del esfínter anal. b) Anal superficial: se estimulan las márgenes del ano y se produce una contracción refleja del ano. c) Reflejo de la tos: se hace tacto rectal y se pide a la paciente que tosa y se percibe en el dedo explorador la contracción anal. Simultaneamente se producen descargas simpáticas motoras que producen por el estímulo alfa contracción del músculo liso uretral y por efecto beta relajación del músculo detrusor en forma directa, y en forma indirecta por que el estímulo simpático produce inhibición en la transmisión postganglionar parasimpática, lo que logra que durante el llenado vesical la presión dentro de la uretra sea mayor que en la vejiga, además de que este órgano mantenga durante el llenado presiones bajas hasta el final del mismo (Fig. 1). La importancia de mantener una baja presión intravesical durante el llenado, radica en que de esta forma se permite el drenaje de la orina proveniente de los riñones y por otro se evita la presencia de síntomas como frecuencia y urgencia urinaria.
Si adicionalmente, ambos órganos se sitúan intraabdominalmente, como normalmente se encuentran, cualquier aumento en la presión intraabdominal se transmitirá en igual proporción a la vejiga y uretra proximal, lo cual mantendrá un presión mayor en la uretra que en la vejiga y por ende la continencia urinaria. Lo contrario sucede en la incontinencia urinaria de esfuerzo en donde la uretra proximal se bascula y desciende con los esfuerzos saliéndose de la cavidad abdominal; ésto provoca que la presión aumente sólo en la vejiga y no en la uretra, invirtiéndose así el gradiente de presión a favor de la uretra y manifestándose la incontinencia.
Existen también otras situaciones en donde sí se afectan las propiedades fibroelásticas del detrusor como puede ser una vejiga radiada o tuberculosa en donde el tejido se torna más fibroso que elástico o en casos de incontinencias de urgencia en donde el músculo detrusor se hipertrofia haciéndose más gruesa la pared vesical; ésto disminuirá la capacidad vesical manifestándose urgencia y frecuencia urinaria. Si tomamos en cuenta que el equilibrio entre la tensión parietal y la presión intravesical se rige por la ley de Laplace, que menciona que en las esferas la tensión es directamente proporcional al producto de la presión por el radio e inversamente proporcional al doble del espesor. Lo anterior nos explica aquellos casos en donde los mecanismos esfinterianos están intactos y sin embargo la presión intravesical excede a la uretral, manifestándose otros tipos de incontinencia urinaria.
La distensión vesical provocada por la caída de orina proveniente de los riñones produce una descarga aferente nerviosa sensorial, la cual hace sinapsis con el nervio pudendo a nivel sacro.


La importancia de mantener una baja presión intravesical durante el llenado, radica en que de esta forma se permite el drenaje de la orina proveniente de los riñones y por otro se evita la presencia de síntomas como frecuencia y urgencia urinaria.

Figura 1

Figura 1


Estudio urodinámico al final de la cistomanometría de llenado. La presión vesical se mantiene baja durante todo el llenado (segundo canal de arriba abajo).

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