En
cada consulta se tomará una muestra para citología vaginal.
Ante la duda de una recurrencia se solicitará una tomografía
axial computarizada de la pelvis. Periódicamente y sobre
la base de la sintomatología se harán cistoscopias y proctoscopias.
Cada seis meses o cada año, se tomará una telerradiografía
P.A. y lateral de tórax y un rastreo de matástasis con
medicina nuclear. La paciente acudirá a cada consulta
con una citología hemática y un examen general de orina
y se solicitarán otros análisis cuando sea necesario.
Obviamente se tomarán los signos vitales en cada consulta.
La curva ponderal a largo plazo es un buen indicador pronóstico.
Se llevará un expediente clínico completo.
Se atenderán los problemas de salud que coincidentalmente
tenga la paciente: obesidad, diabetes, |
hipertensión,
anemia, etc.
SARCOMAS DE ÚTERO
Son poco frecuentes y comprenden de 1 a 3 % de los tumores del cuerpo
uterino. Está asociado con la obesidad, la diabetes y la hipertensión
arterial. También se puede desarrollar después del tratamiento radioterápico
de un cáncer de cérvix. La posibilidad de que un leiomioma se transforme
en sarcoma es muy baja (0.030 %) (Cuadro
48).
El cuadro clínico se manifiesta por hemorragia genital, dolor pélvico,
útero crecido, duro. El ultrasonido pélvico documenta los hallazgos
clínicos. El tratamiento es quirúrgico: histerectomía y cirugía oncorreductiva.
Debe ofrecerse un tratamiento coadyuvante con radioterapia y quimioterapia. |
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El
cuadro clínico se manifiesta por hemorragia genital, dolor
pélvico, útero crecido, duro. |
El
cáncer del ovario sigue siendo un peligroso enemigo potencial
de la salud y de la vida de cualquier mujer. Lamentablemente
muchos casos de cáncer del ovario se diagnostican tardíamente
y los tratamientos en las etapas avanzadas curan a muy
pocas pacientes. El peligro de sufrir la enfermedad es
mayor cuando las mujeres han cumplido 40 años o más.
No se sabe el origen del cáncer del ovario. Sin embargo,
hay hechos que deben tomarse en cuenta como son las mujeres
que ovulan regularmente, la menopausia tardía, la nuliparidad,
la falta de lactancia y el embarazo en mujeres de más
de treinta años.
Hay familias con cáncer y cuando la enfermedad se presenta
en mujeres jóvenes que han sufrido cáncer del ovario se
han encontrado mutaciones en la línea germinal del gene
supresor del cromosoma 17q conocido como BRCA 1. Hay estudios
para explicar el origen clonal del cáncer del ovario usando
mutaciones del gene p53, inactivación del cromosoma X
y una deleción alélica en muestras de DNA de cánceres
del ovario y metástasis del mismo.
Deben considerarse como antecedentes que elevan el riesgo
de sufrir la enfermedad, cuando una mujer tiene dos o
más parientes en primer grado con cáncer del ovario |
(madre,
hermana, hija) o parientes en segundo grado (abuela, tía).
Existe el síndrome de Lynch (cáncer familiar) en donde hay cáncer
colorrectal no poliposo, asociado a cáncer de endometrio y cáncer
del ovario.
El uso de anticonceptivos anovulatorios reduce el riesgo del cáncer
ovárico sobre todo cuando se han ingerido por tiempo prolongado.
La multiparidad reduce el riesgo de cáncer del ovario.
Posiblemente el uso de medicamentos inductores de la ovulación aumente
el riesgo del cáncer del ovario.
El uso de talco en los genitales externos puede aumentar el riesgo
del cáncer del ovario. Partículas de talco se han encontrado en la
superficie del ovario en mujeres que tienen esa costumbre higiénica
y el talco está relacionado con los asbestos que son carcinógenos
bien conocidos (Cuadro
49).
CLASIFICACIÓN DE LOS TUMORES DEL OVARIO
La Organización Mundial de la Salud (OMS, World Health Organization
WHO), ha difundido una clasificación basada en la frecuencia con que
se observan los tumores primarios del ovario (Cuadros
50 a 56 y Fig.
15). |
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No
se sabe el origen del cáncer del ovario.
El uso de talco en los genitales externos puede aumentar
el riesgo del cáncer del ovario. |