PAC GO-1 Libro 8 Ginecología

Contenido | Anterior | Siguiente

Cuando se ha establecido el diagnóstico clínico de cáncer del ovario, hay la necesidad obligatoria de etapificar (estadificar) la enfermedad.


La paciente y sus familiares también deben estar enterados de las posibilidades de complicaciones transoperatorias y postoperatorias.
Cuando en la exploración ginecológica se ha descubierto un tumor en la zona correspondiente a los ovarios, deben registrarse sus características clínicas: localización, forma, tamaño, estado de la superficie, consistencia, posibilidad de desplazamiento, relación con estructuras u órganos vecinos, sensibilidad. Debe hacerse diagnóstico diferencial sobre el órgano crecido en relación con los órganos vecinos, si es uni o bilateral.
En general, los tumores bilaterales del ovario son malignos. Lo mismo ocurre con la presencia de ascitis, que es poco frecuente en los tumores benignos.
La imagenología (ultrasonografía, ecografía, acompañada de Doppler a color, la tomografía axial computarizada TAC y la resonancia magnética RM) aplicada al estudio de los tumores del ovario es de un valor insubstituible, sobre todo cuando el estudio y su interpretación han sido hechos por un verdadero experto.
Es indudable el valor diagnóstico de la laparoscopia acompañada de lavado peritoneal, toma de biopsias y aspiración de quiste para estudio citológico, biopsias de peritoneo en distintos sitios, y biopsias de epiplon mayor.
Una vez establecido el diagnóstico de tumor ovárico con posibilidades o certeza de que se trata de un tumor maligno, se debe planear el tratamiento.

TRATAMIENTO DEL CÁNCER DEL OVARIO
Cuando se ha establecido el diagnóstico clínico de cáncer del ovario, hay la necesidad obligatoria de etapificar (estadificar) la enfermedad ya que el pronóstico está firmemente relacionado con el grado de avance de la enfermedad. Lamentablemente la experiencia comprueba que solamente la cuarta parte de las mujeres con cáncer del ovario se diagnostican en la etapa I (Cuadro 62).
El único camino para diagnosticar definitivamente la etapa en la que se encuentra la enfermedad es la cirugía. El médico y la paciente, junto con los familiares de la enferma deben comentar la clasificación de la FIGO. Las alternativas de practicar estudios imagenológicos preoperatorios se adecuarán a cada caso en particular, pero aún contando con ultrasonido pélvico y Doppler a color, TAC o resonancia magnética, no se puede evitar el abordaje quirúrgico del abdomen para
establecer un diagnóstico definitivo de la etapa y la variedad histológica del tumor.
A la paciente se le podrá decir “... señora, el tumor que se le ha encontrado, tiene la posibilidad de tener células que no sean buenas y es necesario aclarar esto. Si al operarla se encontraran células anormales, le tendremos que hacer una operación considerable, por eso tomaremos todas las precauciones para evitar complicaciones o improvisaciones...” La paciente tiene que estar enterada de que una cirugía oncológica por cáncer del ovario la inmensa mayoría de las veces incluye: LAPAROTOMÍA MEDIA INFRA Y SUPRAUMBILICAL. No es recomendable el abordaje con laparoscopio por la frecuente posibilidad de que los cistadenocarcinomas se rompan y se disemine la neoplasia; estudio citológico de ascitis; si no hay ascitis, lavado peritoneal del fondo de saco de Douglas, del fondo de saco vesicouterino, de las correderas parietocólicas y de los espacios subdiafragmáticos; inspección y palpación COMPLETA del estómago, duodeno, yeyuno, íleon, mesenterio, ciego, colon ascendente, colon transverso, colon descendente, sigmoides, mesocolon, histerectomía total abdominal con salpingooforectomía bilateral con extirpación intacta del (de los) tumor (es), omentectomía, exploración quirúrgica de ganglios paraaórticos y pélvicos; biopsias en diferentes regiones del peritoneo. Si se encuentra una carcinomatosis intraabdominal, habrá que realizar cuidadosamente una cirugía oncorreductiva (citorreductiva) que en ocasiones incluirá resecciones parciales de intestino o vejiga. Los beneficios de la cirugía oncorreductiva (citorreductiva) están ampliamente comprobados. La quimioterapia es más exitosa en pacientes con cáncer avanzado a quienes se les hace una cirugía oncorreductiva.
La paciente y sus familiares también deben estar enterados de las posibilidades de complicaciones transoperatorias y postoperatorias: fiebre, infecciones, hemorragia, complicaciones pulmonares, problemas cardiovasculares, enfermedad tromboembólica, complicaciones urinarias, complicaciones del tubo digestivo, complicaciones neurológicas, complicaciones de la herida quirúrgica, dolor postoperatorio, posible duración de la hospitalización.

CUADRO 62
ETAPA EN LA QUE FRECUENTEMENTE SE ESTABLECE EL DIAGNÓSTICO DE CANCER DEL OVARIO

Reporte anual de la FIGO, 1988

ETAPA
NÚMERO DE PACIENTES
%
I
2230
26.1
II
1313
15.4
III
3339
39.1
IV
1569
19.4
 
Total
8451
100.0

Contenido | Anterior | Siguiente

Copyright © 2005 Dr. Scope. Derechos Reservados.
Diseño y Programación: Educación Médica Contínua