PAC GO-1 Libro 8 Ginecología

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INTRODUCCIÓN
HISTOGÉNESIS DE LOS CÁNCERES DEL APARATO GENITAL FEMENINO. RESPUESTA INMUNOLÓGICA
El cáncer es un fenómeno de autodestrucción en personas, animales o plantas. El término cáncer deriva del vocablo latino cancer y su diminutivo cancriculus, que significa cangrejo, animal perteneciente a la familia de los crustáceos. La analogía del término está basada en la capacidad de preensión y fijación de los crustáceos hacia lo que los rodea. La autodestrucción rompe el patrón biológico armónico y equilibrado de las células de un órgano estableciendo un crecimiento y multiplicación celular atípico e incontrolado. Surge la formación de nuevas células altamente diferenciadas de las originales que se dividen anárquicamente (mitosis anormales); el conjunto celular que se va involucrando crece sin límites bien definidos infiltrando los espacios que dejan entre sí los tejidos vecinos, logran penetrar a los vasos sanguíneos y linfáticos y a través de la circulación viajan para detenerse en lugares distintos y allí crecen con las mismas características anormales (metástasis). Las células cancerosas se comportan como verdaderos parásitos extrayendo del organismo todo lo indispensable para poder subsistir y reproducirse, vertiendo fuera de sí todo material de su catabolismo que provocará la intoxicación cancerosa.
Los órganos del aparato genital femenino tienen mesénquima y epitelios y pueden tener restos embrionarios. Los tumores que crecen en el mesénquima se les conoce como sarcomas y los que se desarrollan en los epitelios son los carcinomas. Los epitelios tienen una membrana basal y el cáncer que se encuentra limitado por esta membrana se le conoce como carcinoma in situ y el que rebasa los límites de la membrana basal se le designa como carcinoma invasor. Cuando la invasión es mínima se le conoce como carcinoma microinvasor.
En cualquier sitio del aparato genital femenino puede crecer un tumor maligno. En todas las formas de cáncer hay una predisposición genética que es el resultado de una inadecuada actividad de ciertos genes. Esos genes pueden alterarse por mutación o por agresión de diferentes virus. En los cambios genéticos que causan cáncer participan dos categorías de genes: los protooncogenes y los genes supresores de tumor.
Los cambios en los protooncogenes ocasionan que una célula normal se transforme en maligna por una sobre expresión de los productos
génicos: cambios en la base de los nucleótidos, traslocaciones cromosómicas y aumento en el número de genes. Los virus tienen un papel importante en estos cambios y estos protooncogenes en el genoma viral se denominan oncogenes. El alelo normal de cualquier gene celular puede ser capaz de iniciar un fenotipo canceroso. Los alelos genéticamente alterados actúan de manera dominante frente a su alelo normal. Se han logrado catalogar más de 60 protooncogenes, como por ejemplo los oncogenes ras, spi1, sea, e int2 del cromosoma 11 (Fig. 1). Entre los productos que secretan los protooncogenes están receptores para factores de crecimiento celular, diversas enzimas como las proteinquinasas, las guanosina trifosfatasas (GTPasas) y otras que regulan la transcripción del DNA y que explican el crecimiento y la multiplicación celular anárquicos.
El papel normal de los genes supresores de tumor es prevenir el cáncer. La inactivación o la supresión de estos genes favorece el desarrollo del cáncer. Esto ocurre por mutación de los dos alelos de un gene, o por mutación de uno o pérdida del otro gene supresor y actúan de manera recesiva no dominante. Cuando menos se han identificado siete genes supresores de tumor y se conocen como: RB1, WT1, TP53, APC, NF1, NF2 y VHL (Fig. 1). La pérdida de la función de los genes supresores de tumor facilita el crecimiento anárquico de las células.
El proceso de transformación de una célula normal a una célula cancerosa, es una secuencia de alteraciones celulares que perturban un tejido estableciendo una lesión premaligna que acaba por establecer una hiperplasia que se transforma en neoplasia y culmina con invasión y metástasis.
Se acepta que el macro y el microambiente participan en favorecer cuando menos el 80 % del cáncer en los humanos. Hay agentes ambientales plenamente identificados que son carcinogénicos como los tóxicos del humo del cigarro que se absorben en el tracto respiratorio y se distribuyen en todo el organismo, los rayos ultravioletas y los rayos X, los asbestos, que directamente dañan el ADN, son mutagénicos y estimulan la proliferación celular. Hay agentes endógenos que pueden ser mutagénicos como los radicales libres de oxígeno.
El cáncer es un fenómeno de autodestrucción en personas, animales o plantas.


Los órganos del aparato genital femenino tienen mesénquima y epitelios y pueden tener restos embrionarios.


En cualquier sitio del aparato genital femenino puede crecer un tumor maligno.


Se acepta que el macro y el microambiente participan en favorecer cuando menos el 80 % del cáncer en los humanos.

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