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La
inmunización pasiva provee a las personas un suero con anticuerpos
que previenen o curan enfermedades infecciosas.
La inmunización pasiva se emplea para aquellas enfermedades
para las que no existen antígenos capaces de producir una
inmunidad activa.
Gamma-globulina: se ha utilizado en niños expuestos al sarampión
y a la hepatitis infecciosa, empleándose generalmente para
la prevención de estas enfermedades.
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La inmunización pasiva provee
a las personas un suero con anticuerpos que previenen o curan enfermedades
infecciosas. Puede inducirse mediante productos biológicos de origen
heterólogo (sueros, antitoxinas) u homólogo (gammaglobulina normal
o de tipo hiperinmune específico). Este tipo de inmunidad es temporal,
y dura apenas unas semanas o meses. También se puede adquirir de
manera congénita, cuando los anticuerpos son transmitidos por una
madre inmune a su hijo, como sucede con la poliomielitis y la difteria,
que es temporal, pero dura más tiempo que la protección obtenida
por la introducción de un suero. Se administra generalmente en personas
no inmunes que están expuestas a una enfermedad específica, cuando
se requiere proporcionarles una protección inmediata. Por esta razón,
no es posible utilizar la inmunización activa, debido al tiempo
que se necesita para producir dicha inmunidad. El suero hiperinmune
de animales fue de los primeros usados para curar infecciones específicas.
La inmunización pasiva se emplea para aquellas
enfermedades para las que no existen antígenos capaces de producir
una inmunidad activa. Entre las sustancias que producen inmunidad
pasiva encontramos:
- Antitoxinas. Las antitoxinas son sueros obtenidos de caballos,
que fueron previamente inmunizados en forma activa contra ciertas
enfermedades como la difteria o el tétanos. Estas antitoxinas
se utilizaron en el pasado; actualmente es preferible la inmunización
activa contra las dos enfermedades mencionadas, ya que su duración
es más larga. Una desventaja de las antitoxinas es que el suero
de caballo contiene una proteína extraña al hombre que puede
sensibilizarlo y ocasionarle reacciones serológicas.
- Gammaglobulina. La gammaglobulina es una fracción proteica
del suero humano; su contenido de anticuerpos es de 15 a 30
veces mayor que el del plasma mixto. Se ha utilizado en niños
expuestos al sarampión y a la
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hepatitis
infecciosa, empleándose generalmente para la prevención de
estas enfermedades. |
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c.
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Suero
hiperinmune. Se obtiene de personas que han padecido la enfermedad
específica y cuyo suero contiene anticuerpos contra dicha
enfermedad. Por ejemplo, el suero se usó como protección contra
la tos ferina en niños que han sido expuestos al contagio
y que no están inmunizados activamente y en el tratamiento
de esta enfermedad. |
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d.
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Suero
de convaleciente. Se extrae de un paciente recién restablecido
de una enfermedad infecciosa, el cual posee anticuerpos protectores
en el suero sanguíneo. Éste al igual que la globulina gamma
no contiene proteínas extrañas. Su desventaja es que el contenido
de anticuerpos es incierto, difícil de obtener y debe administrarse
en grandes dosis. |
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e.
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Sangre
entera. Así como con el suero de adultos, la sangre entera
se utilizó cuando no se contaba con otro medio de protección.
Generalmente era extraída de otro enfermo o de un pariente
del paciente. La dosis media utilizada era de 20 a 40 ml;
en niños solía producir edema y en ocasiones si no se absorbía
rápidamente, se formaban abscesos. El contenido de anticuerpos
era desconocido y existía el peligro de transmitir otras enfermedades
si el donador estaba infectado. |
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f.
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Extracto
placentario. Los anticuerpos contra el sarampión se extraían
artificialmente de la placenta y se utilizaron para producir
protección temporal contra esta enfermedad. Su desventaja
es que provocaba reacciones durante su aplicación y su ventaja
es que era de fácil obtención y en cantidades mayores. |
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g.
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Transmisión
congénita. Los anticuerpos se transmiten de manera congénita
a través de la placenta. Una madre que tiene anticuerpos protectores
contra el sarampión o la difteria los transmite a su hijo,
y el recién nacido se encuentra protegido contra estas enfermedades.
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