PAC INFECTO-1 A1

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   La inmunización pasiva es usada actualmente para una gran variedad de indicaciones clínicas:
  1. Deficiencias primarias y secundarias de inmunoglobulinas.
  2. Profilaxis contra infecciones debidas a organismos específicos.
  3. Tratamiento de infecciones causadas por organismos específicos o toxinas.
  4. Tratamiento de enfermedades de etiología desconocida que involucran deficiencias inmunológicas tales como la púrpura trombocitopénica idiopática, la enfermedad de Kawasaki, y el síndrome de Guillain-Barré.
    Existen dos tipos de preparados inmunológicos disponibles para la administración en humanos. Las inmunoglobulinas hiperinmunes derivadas de animales, generalmente de origen equino, tienen indicaciones especiales, y causan reacciones conocidas como enfermedad del suero en aproximadamente 8% de los pacientes. Los productos derivados del plasma humano incluyen inmunoglobulina sérica (IGS), gammaglobulina intravenosa (IGIV), y una hiperinmunoglobulina específica IgG (para administración intramuscular e intravenosa).

INMUNOGLOBULINA SÉRICA HUMANA

En 1981 se autorizó el primer producto de inmunoglobulina intravenosa (IGIV) y la terapia cambió dramáticamente (Cuadro 1). Con la IGIV, los médicos clínicos pudieron rápidamente dar grandes dosis de IgG con mínimas incomodidades y tener una inmediata elevación de los títulos de anticuerpos.
    La inmunoglobulina sérica humana (IGS) se deriva de una fracción de alcohol con plasma humano almacenado y que contiene 95% de IgG en 16.5% de solución, con cantidades residuales de IgM e IgA. Un plasma fusionado de más de 1000 donadores, provee una gran diversidad de anticuerpos en cada lote. El plasma se ha tamizado para una variedad de virus y minimizar el potencial de transmisión de la infección. La utilidad de la IGS es limitada debido a que debe ser proporcionada por una inyección
profunda en la masa muscular (Cuadro 1). El máximo volumen que puede ser administrado por sitio es de 1 a 3 ml en un niño pequeño y 5 ml en un niño grande o en un adulto, con un volumen total máximo de 20 ml. El nivel máximo de títulos de anticuerpos en sangre es alcanzado en dos o tres días y están determinados por el volumen de IGS que puede ser liberado. La vida media del suero con IgG es aproximadamente de cuatro semanas.
    Las indicaciones para su utilización también son limitadas. La dosis de IGS para terapia de reemplazo por inmunodeficiencia es de 100 mg/kg mensualmente (la frecuencia de las inyecciones está basada en el nivel mínimo de suero de IgG). La IGIV ha sustituido generalmente a la IGS.1,2 Cuando se proporciona dentro de los 14 días de la exposición, la IGS puede prevenir la infección clínica de hepatitis A. La dosis usual es de 0.02 ml/kg (la dosis máxima es de 2.0 ml) administrada tan pronto como sea posible posterior a la exposición. Una dosis mayor está indicada en los viajeros quienes permanecerán un largo periodo de tiempo en áreas donde la hepatitis A es prevalente. La vacuna de hepatitis A muy pronto reemplazará a la IGS como profilaxis para viajeros en zonas endémicas. En la profilaxis del sarampión permanece como indicación importante la administración de IGS.3 Una dosis única de 0.25 ml/kg, administrada tan pronto como sea posible (y dentro de los seis primeros días posteriores a la exposición en alto riesgo), en individuos susceptibles puede prevenir o modificar la infección. La profilaxis también está indicada para los contactos familiares o contactos hospitalarios susceptibles con gran riesgo de infección (por ejemplo niños pequeños e inmunocomprometidos).

INMUNOGLOBULINAS ESPECÍFICAS

Las hiperinmunoglobulinas son preparaciones de inmunoglobulinas producidas por tamizaje de plasma de donadores inmunizados para asegurar la presencia de altos niveles de anticuerpos dirigidos contra uno o varios patógenos específicos. El plasma se procesa posteriormente de la misma forma que la IGS (para preparación intramuscular) o purificados adicionales para producir IGIV (para infusión intravenosa).
Los productos derivados del plasma humano incluyen inmuno-globulina sérica, gamma-globulina intravenosa y una hiper-inmuno-globulina específica IgG.


La utilidad de la IGS es limitada debido a que debe ser proporcionada por una inyección profunda en la masa muscular.


CUADRO 1

Comparación de inmunoglobulina sérica (IGS)* e inmunoglobulina administrada intravenosa (IGIV)

IGS IGIV
Dolor en la inyección Dolor mínimo en la infusión
Administración I.M. rápida Infusión intravenosa lenta (muchas horas)
Cantidad limitada de IgG puede ser inyectada Pueden ser administradas cantidades grandes de IgG
Elevación lenta de IgG en suero Se consigue pico rápido de IgG sérico
Elevación modesta de IgG en suero total Marcado incremento de IgG en suero total
Un poco de degradación de IgG en el sitio
de la inyección
IgG distribuida generalmente a los tejidos íntegros

* Para administración intramuscular.
Fuente:Gerald W. Fisher. Prevention of Infectious Diseases.


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