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El
estado de inmunización del niño debe vigilarse cada
vez que éste es llevado a la consulta, ya sea a tratamiento
preventivo o curativo.
Una sola dosis de la vacuna de BCG aplicada al nacimiento es cerca
de 50% efectiva en prevenir la mayoría de los resultados
severos de la infección tuberculosa.
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VACUNACIÓN
EN SITUACIONES ESPECIALES
Los infantes nacidos prematuramente, sin importar su peso al nacimiento,
deben vacunarse a la misma edad cronológica y el mismo esquema como
los infantes de término.
El riesgo de la vacunación durante el embarazo
es principalmente teórico.1
El beneficio de vacunar a una mujer embarazada puede sobrepasar
el riesgo. Cuando el riesgo es alto para la exposición a la enfermedad,
la infección puede dañar a la madre o al infante, y la vacuna rara
vez causa daño (Cuadro 6). La
vacunación con tétanos-difteria (Td), está indicada para mujeres
embarazadas susceptibles. Dado que no se ha reportado ningún caso
de rubéola congénita después de la vacunación entre mujeres expuestas
susceptibles, la vacunación inadvertida no es razón para interrumpir
el embarazo. La vacunación de los miembros familiares con vacunas
de virus vivos no representa un riesgo para las mujeres embarazadas.
La alimentación al seno materno no afecta adversamente la respuesta
a las vacunas vivas o muertas; los niños alimentados con seno materno
deben vacunarse de acuerdo al esquema estándar de inmunización.
Las personas con inmunocompetencia alterada requieren
consideraciones especiales para la vacunación.11,14
Frecuentemente estas personas tienen un riesgo elevado de presentar
consecuencias serias a la vacunación (Cuadro
6). Pueden ser vacunadas con seguridad con vacunas muertas,
y éstas se recomiendan usualmente en las mismas dosis y esquemas
como para personas inmunocompetentes. Ciertas vacunas están indicadas
específicamente para tales personas (neumococos; Hib; influenza).
La respuesta tanto a vacunas muertas como vivas, sin embargo, puede
ser subóptima, y necesitarse dosis más elevadas o un número mayor
de dosis para aumentar la protección. Las vacunas vivas generalmente
no están recomendadas para ninguno de estos grupos, excepto personas
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con
condiciones crónicas, debido al riesgo teórico conocido de infección
diseminada debido a la vacuna.
OTRAS SITUACIONES DEL PROGRAMA DE VACUNACIÓN
El estado de inmunización del niño debe vigilarse cada vez que éste
es llevado a la consulta, ya sea a tratamiento preventivo o curativo.
Los médicos deben asegurarse de que cada persona tenga un registro
de inmunización, el cual debe ser actualizado cada vez que se administra
una inmunización.
El consentimiento informado y la educación de
los padres en relación a lo importancia de la inmunización son características
críticas del éxito de los programas de inmunización. El Programa
de Inmunización 1995-2000 contempla un plan específico de difusión
a la población con el fin de controlar y erradicar estos padecimientos
prevenibles por vacunación a corto plazo.
Las vacunas son productos perecederos que requieren
cuidado específico en su manejo y almacenamiento; asegurar que una
vacuna mantenga su potencia y seguridad es una responsabilidad compartida
por el fabricante y todas las personas que manejan la vacuna. Las
vacunas vivas atenuadas son más susceptibles a degradación cuando
se exponen a temperaturas extremas, mientras la vacunas y toxoides
inactivos son generalmente más estables cuando se exponen a temperatura
ambiente.
VACUNAS A ADMINISTRAR EN LA INFANCIA
BCG
La vacuna BCG es una vacuna viva atenuada, preparada de la cepa
Calmette-Guérin de Mycobacterium bovis, creada para prevenir
la enfermedad grave. Se usa rutinariamente en la mayoría del mundo
desarrollado. Metanálisis recientes sugieren que una sola dosis
de la vacuna de BCG aplicada al nacimiento o poco después es cerca
de 50% efectiva en prevenir la mayoría de los resultados severos
de la infección tuberculosa (tuberculosis diseminada o miliar)(Fig.
2).15,16
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