PAC INFECTO-1 A1

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Los antimicrobianos se administran a personas en riesgo de desarrollar una infección debido a una exposición inusual o a una deficiencia en las defensas propias de etiología diversa, entre ellas las enfermedades infecciosas. En niños sanos se administra cuando por circunstancias epidemiológicas se aumenta el riesgo de exposición a un patógeno virulento, y se trata de eliminar la colonización o una infección asintomática antes de que se desarrolle una enfermedad.
    La lactancia natural o materna es la que está constituida por leche de la propia madre del niño, es decir, leche humana, y que se distingue de la secretada por otros mamíferos. El valor que la leche materna tiene para los niños es indiscutible; dentro de los primeros meses de edad es el alimento biológico ideal, homólogo de la misma especie, estéril, completo, el que mejor puede ofrecérsele al niño.
    La morbilidad y mortalidad infantiles, correspondientes al primer año de edad, estadísticamente nos muestran que los niños alimentados con leches que no son humanas se enferman con mayor frecuencia que aquellos que toman leche materna, y cuando estos últimos se enferman, generalmente el pronóstico es mejor, el tratamiento es más fácil y además parecen ofrecer mayor resistencia a algunos padecimientos infecciosos.
    La leche materna se diferencia en varias etapas, en las que varía su contenido en proteínas, carbohidratos, lípidos, minerales, así como también en cantidad, por lo que es primordial iniciar tempranamente la lactancia, tan pronto como sea posible.
    La leche humana tiene inmunoglobulinas G, M y A, por lo tanto es activa contra virus y bacterias, así como otros factores que ayudan al recién nacido
en su defensa en los estadios iniciales de su crecimiento y desarrollo contra las infecciones.
    Los grandes progresos científicos han reducido la morbilidad y mortalidad por enfermedades infecciosas en las últimas décadas; sin embargo, estas afecciones continúan representando una importante proporción de las enfermedades agudas, aún en los países desarrollados y técnicamente avanzados.
    Para prevenir las enfermedades causadas por agentes infecciosos, debemos conocer el ciclo por el que el microorganismo mantiene su existencia en la naturaleza y los medios por los que llega al hombre, cuáles son las condiciones necesarias para su supervivencia, cómo se transmite de un huésped a otro, cuáles son las puertas de entrada y de salida. Es decir, es necesario conocer las relaciones huésped-parásito, los mecanismos de transmisión de infección, de persona a persona, a grupos de personas (epidemias) y las medidas específicas de control.
    Cuando la infección está presente, cualquiera que sea el origen del proceso patológico, se deben considerar tres factores: la patogenicidad del agente causal de la enfermedad, la susceptibilidad del huésped y las condiciones propicias del medio ambiente. La enfermedad no se produce en ausencia de estos factores.
    En resumen, es necesario tener en cuenta la interacción entre huésped, agente y medio ambiente para prevenir el desarrollo de enfermedades infecciosas. El médico juega un papel primordial en la promoción de la salud, ya que actualmente los programas de salud están enfocados principalmente en la prevención, que es menos costosa y de más alto impacto en el cuidado de la salud de la población.
La quimio-profilaxis es la prevención de la enfermedad a través de la administración de un fármaco.


Es necesario tener en cuenta la interacción entre huésped, agente y medio ambiente para prevenir el desarrollo de enfermedades infecciosas.

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