Independientemente de la terminología empleada y aunque la mayoría
de las infecciones faringoamigdalinas son de etiología viral la
importancia de diferenciar las de origen bacteriano radica en dos
razones: 1) A diferencia de las virales en que el tratamiento es
inespecífico y habitualmente sintomático, en las de origen bacteriano,
la utilización de antibióticos está plenamente justificada ya que
acorta el período de transmisibilidad y la duración de la sintomatología
y 2) La posibilidad de las infecciones ocasionadas por estreptococo
del grupo A de producir complicaciones no supurativas como la fiebre
reumática y glomerulonefritis aguda. Dado lo anterior la presente
revisión, se enfocará básicamente sobre las infecciones faringoamigdalinas
de origen bacteriano y de éstas principalmente las ocasionadas por
Streptococcus beta-hemolítico del grupo A.
EPIDEMIOLOGÍA
La mayor incidencia de los casos de faringoamigdalitis se presenta
durante los meses fríos del año, es decir durante el invierno y
principios de la primavera; además el único reservorio de los agentes
que producen la faringoamigdalitis es el hombre, por lo que la transmisión
sólo puede ser de persona a persona.
Aunque se reconoce que las infecciones respiratorias
y gastrointestinales se presentan con mayor frecuencia en los países
en vías de desarrollo, todos los grupos de población pueden verse
involucrados independientemente de su nivel socioeconómico. En el
caso de la faringoamigdalitis ésta se presenta con más frecuencia
en la población infantil, siendo el grupo de 3 a 15 años en donde
se presenta la mayor incidencia y raras veces se presenta en niños
menores de 3 años de edad.26,27
No tiene predilección por el sexo y se presenta con mayor frecuencia
en zonas frías; así mismo en países cálidos se observa un incremento
en la incidencia durante los meses de invierno. En los Estados Unidos
de América (EUA) se considera una causa frecuente de consulta médica
|
representando hasta 40 millones de consultas al año, lo que nos
puede dar una idea de los gastos en salud que este padecimiento
representa. En nuestro país se considera también una patología común
ya que es la infección más frecuente de origen bacteriano que afecta
las vías respiratorias y solamente es superada por el resfriado
común.
La mayoría de los microorganismos infecciosos
asociados con faringitis requiere un contacto estrecho de persona
a persona para su propagación. Los patógenos usualmente son transmitidos
directamente a través de pequeñas gotas de saliva diseminadas con
el aire o a través de las manos del futuro huésped. Se han identificado
factores de riesgo específicos como son el hacinamiento, la contaminación
del aire en interiores y exteriores y la contaminación ambiental.
Esto indudablemente explica la mayor incidencia de infecciones respiratorias
en áreas densamente pobladas, campamentos militares, guarderías
y asilos, en donde el contacto personal estrecho incrementa las
posibilidades de transmisión de los agentes patógenos. Otras condiciones
ambientales como la contaminación es un factor de riesgo importante
relacionado con las enfermedades respiratorias infantiles; los niveles
altos de contaminación no sólo se asocian a una mayor incidencia
de infecciones respiratorias sino que también se asocian con una
mayor mortalidad.28,29
Este factor de riesgo puede ser la causa de las diferencias observadas
entre niños de zonas urbanas y rurales. En este caso no sólo la
contaminación ocasionada por la industria o los automóviles es importante;
también la inhalación pasiva del humo del tabaco puede contribuir
a una mayor frecuencia de infecciones respiratorias. En un estudio
hecho en Londres se demostró que en un grupo de 2 205 niños observados
desde el nacimiento hasta los cinco años de edad, los hábitos de
fumar de los padres tenían una relación directa con la frecuencia
de infecciones respiratorias durante el primer año de vida.
|
|
La
faringitis se define como un síndrome inflamatorio de la faringe
causado por varios grupos de micro-organismos.
La faringo-amigdalitis se presenta con más frecuencia en la
población infantil, siendo el grupo de 3 a 15 años en
donde se presenta la mayor incidencia y raras veces se presenta en
niños menores de 3 años de edad.
Los patógenos usualmente son transmitidos directamente a través
de pequeñas gotas de saliva diseminadas con el aire o a través
de las manos del futuro huésped. |