Una sordera de evolución prolongada puede interferir con el desarrollo
del lenguaje y el aprovechamiento escolar, asimismo puede ocasionar
trastornos de la conducta del niño debido a su incapacidad para
comunicarse adecuadamente.91,92
Por tal motivo siempre deberá valorarse el déficit auditivo mediante
pruebas audiométricas adecuadas y en caso de detectarse, es importante
que se resuelva a la mayor brevedad para evitar en lo posible estos
trastornos, ya que esta disminución en la audición generalmente
es reversible con la resolución del derrame. Cuando existen complicaciones
secundarias a la inflamación crónica del oído como otitis adhesiva,
timpanoesclerosis o discontinuidad oscicular la sordera se vuelve
irreversible.
Complicaciones supurativas como mastoiditis, meningits
y absceso cerebral, entre otras, pueden formar parte de la otitis
media crónica. Por tal motivo en todos los niños en los que aparezcan
síntomas como cefalea persistente, otalgia severa, fiebre, náusea,
vómito, rigidez de nuca y crisis convulsivas, debe sospecharse
la aparición de estas complicaciones. Por otra parte en niños con
infecciones intracraneanas como meningitis y absceso cerebral deberá
descartarse una enfermedad del oído medio como causa de tales infecciones
(Cuadro 9).
DIAGNÓSTICO
Después de una cuidadosa historia clínica, la información definitiva
para el diagnóstico de OMA deberá obtenerse de una minuciosa exploración
de los oídos; asimismo
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deberá
descartarse este diagnóstico siempre que el paciente presente datos
de rinitis, faringoamigdalitis o se sospeche de alguna infección
sistémica no identificada. El reconocimiento de la OMSC no es difícil
ya que habitualmente la secreción purulenta a través de la membrana
timpánica es evidente; no obstante en la OMCD la visualización de
un nivel hidroaéreo o burbujas de aire, sólo es posible cuando la
membrana es transparente. Cuando la membrana está opaca, es importante
que el explorador se apoye mediante la utilización de un otoscopio
neumático.
El aseo del oído externo limpiando el cerumen
cuando éste está presente, es imperativo para una adecuada exploración.
La rubicundez de la membrana timpánica es un signo temprano de otitis
media; no obstante por si sola no es diagnóstica ya que se puede
presentar por inflamación de la mucosa de las vías respiratorias
en todo el tracto superior; por lo que datos más específicos como:
ausencia del reflejo luminoso, movilidad disminuida de la membrana,
retracción o abombamiento de la membrana timpánica siempre deberán
buscarse.
Para evaluar la movilidad de la membrana timpánica
puede utilizarse el otoscopio neumático, el cual además permite
identificar la presencia de líquido. La movilidad normal es evidente
cuando se aplica presión positiva y la membrana timpánica se mueve
rápidamente hacia adentro; con la liberación del bulbo y la presión
negativa resultante, la membrana se mueve hacia afuera.
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El
aseo del oído externo limpiando el cerumen cuando éste
está presente, es imperativo para una adecuada exploración.
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