La
incidencia tanto de las infecciones sinusales agudas como de las
crónicas aumenta al final de la infancia cuando se completa la neumatización
de los senos paranasales. Se estima que entre 0.5 y 5% de las infecciones
de las vías respiratorias se complican con infección de los senos
paranasales, asimismo 0.05% de los adultos padecen sinusitis crónica;
sin embargo la falta de un método directo, no invasivo, que pueda
medir con precisión la infección de los senos paranasales impide
tener una frecuencia real de esta infección.114,115
Cuando se considera la duración de los síntomas
de la infección respiratoria aguda por más de 15 días como indicativo
de infección en los senos paranasales esta frecuencia es mayor y
puede oscilar entre 6 y 13%;116
la cual es bastante elevada si se considera que un adulto tiene
en promedio de dos a tres cuadros de resfriado común por año y los
niños de seis a ocho cuadros infecciosos de las vías respiratoria
altas. La incidencia de sinusitis es mayor durante los meses de
otoño, invierno y primavera; esto como resultado de la mayor frecuencia
de infecciones de vías respiratorias durante este tiempo. No obstante
durante el verano también pueden presentarse casos de infección
de los senos paranasales generalmente asociados a la práctica de
deportes acuáticos como la natación. Asimismo la infección se presenta
con mayor frecuencia en niños que asisten a guarderías en comparación
con aquellos que son cuidados en su propia casa; este hecho correlaciona
bien con la mayor frecuencia de infecciones de vías respiratorias
que padece este grupo de niños.
FISIOPATOLOGÍA
Aunque no está bien aclarada la función real de los senos paranasales,
se les atribuyen una
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gran
cantidad de funciones como: calentar y humedecer el aire inhalado,
secretar moco, captar materiales extraños transportados por el aire
inspirado y eliminarlos durante la espiración, aumentar la sensibilidad
olfatoria y brindar resonancia a la voz. No obstante para el funcionamiento
normal de los mismos son importantes tres elementos: 1) La apertura
del ostium; 2) la función e integridad del aparato mucociliar y
3) la calidad de las secreciones. La mucosa que reviste las cavidades
de los senos es un epitelio seudoestratificado cilíndrico ciliado
con células caliciformes y glándulas submucosas productoras de moco.
La capa de moco secretada por las células caliciformes y glándulas
submucosas atrapa algunos antígenos y dado que los cilios de los
senos ondean hacia el ostium, el moco y el material atrapado son
expulsados hacia la nariz. Cualquier obstáculo a esta actividad
ciliar y obstrucción de los orificios de salida de los senos tendrá
como consecuencia una retención de secreciones.117,118
Para el desarrollo de sinusitis aguda existen
múltiples factores locales que alteran el funcionamiento normal
y por ende los mecanismos de defensa de los senos (Cuadro
12). La infección viral o la inflamación alérgica puede obstruir
el orificio natural de salida de los senos. Efecto similar tiene
la presencia de un septum desviado, pólipos, atresia de coanas o
tumores. Si el ostium está obstruido, la tensión parcial de oxígeno
disminuye, lo que ocasiona vasodilatación, disfunción ciliar y de
las glándulas mucosas; esto a su vez provocará estancamiento y
viscosidad aumentada de las secreciones lo cual constituye un medio
excelente para la multiplicación bacteriana una vez que han alcanzado
los senos.119 El transporte
mucociliar puede estar también alterado por factores como el frío,
aire seco, alteraciones en el moco y agentes químicos.
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Aunque
no está bien aclarada la función real de los senos paranasales,
se les atribuyen una gran cantidad de funciones. |