La segunda complicación más frecuente de la sinusitis
aguda corresponde a la infección intracraneal; aunque no se conoce
la frecuencia de esta complicación, algunos investigadores han encontrado
que al menos 35 a 65% de los empiemas subdurales tienen su origen
en una sinusitis.118,127
La propagación directa suele ocurrir a través de las áreas necróticas
de osteomielitis en la pared posterior del seno frontal; o bien
en forma indirecta siguiendo la red venosa sin válvulas que interconecta
el sistema venoso intracraneal y la vasculatura de la mucosa sinusal.
En algunos casos se observa trombosis séptica de un seno dural mayor
o abscesos cerebrales, lo que da lugar a edema cerebral masivo e
infarto hemorrágico. Esto explica la presencia de convulsiones,
deficiencias neurológicas focales y aumento de la presión intracraneana,
por lo que el clínico deberá estar atento ante la posibilidad de
cualquiera de estas complicaciones ya que todas ponen en peligro
la vida del paciente.
Los síntomas de la sinusitis crónica son poco
precisos; durante las exacerbaciones agudas los síntomas son similares
a los que produce la forma aguda; no obstante en los periodos intercurrentes,
consisten en una sensación de masa que ocupa la cara y la nariz
además de secreción nasal o retrofaríngea casi siempre mucopurolenta.
Algunas veces hay cefalea, pero sin duda alguna este síntoma se
ha exagerado demasiado como dato de enfermedad de los senos y la
mayoría de los casos de cefalea, definitivamente no tienen su origen
en una infección crónica de los senos paranasales. Suele haber algo
de obstrucción nasal y desde luego pueden ser predominantes
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los
síntomas de los factores predisponentes como es el caso de la rinitis
alérgica perenne.
DIAGNÓSTICO
Después de una minuciosa historia clínica y exploración física,
buscando antecedentes de infección de vías respiratorias altas en
fecha reciente o algún dato clínico que sugiera el diagnóstico,
el clínico habitualmente puede auxiliarse de estudios paraclínicos
que le ayudarán a establecer el diagnóstico con más certeza, entre
los cuales se encuentran: radiografías, ultrasonografía, transiluminación,
tomografía computarizada (TC) y aspiración de senos.
Los estudios radiológicos han probado su validez
en el diagnóstico de la sinusitis maxilar aguda en adultos; sin
embargo en pacientes pediátricos o cuando el resto de senos son
los afectados la correlación no es tan satisfactoria. Las proyecciones
radiográficas clásicas incluyen, la de Watters para senos maxilares,
la de Caldwel para senos etmoidales y la de Towne para senos frontales.
Siendo la sinusitis maxilar la más frecuente en pediatría, probablemente
baste con una proyección de Watters para una valoración inicial.118
La proyección de Waters en posición erecta por lo general aporta
la mayor información, en esta posición es posible advertir con cierta
facilidad cualquier nivel hidroaéreo. La radiografía de Caldwell
pone de manifiesto todo nivel de líquido en los senos frontales,
pero al igual que la de Watters cuando se complementa con una radiografía
lateral se obtiene información también sobre los senos esfenoidales,
etmoidales y la nasofaringe.
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