|
En
relación a infecciones osteoarticulares adquiridas en la
comunidad podemos concluir que: 1) el ambiente, tanto social como
geográfico, es de gran importancia para determinar las tasas
de aparición de casos clínicos; 2) los hombres son
más susceptibles a este tipo de infecciones que las mujeres;
3) los niños son altamente susceptibles para desarrollar
infecciones osteoarticulares; 4) el incremento en la edad y la existencia
de enfermedades que alteran la función del sistema inmune
condicionan un incremento en la susceptibilidad a estas infecciones.
En los casos ocurridos en la infancia, la relación entre
hombres y mujeres se ampliaba con el aumento de la edad, alcanzando
un pico durante la adolescencia; para el grupo de edad entre 0 y
cuatro años la relación hombre-mujer fue de 1.25,
incrementándose a 3.69 entre los 13 a 19 años.
|
|
Para
mediados de este siglo se informaron series grandes de pacientes
con osteomielitis, sin embargo, en la mayoría de los casos estas
series representaban la experiencia de hospitales o instituciones
individuales, por lo que las tasas informadas de incidencia o de
morbimortalidad no pudieron ser extrapoladas a una población general.
Fue hasta la década de los años setenta en que
se desarrollaron estudios nacionales sobre la epidemiología de la
osteomielitis. Estos estudios fueron llevados a cabo principalmente
en Gran Bretaña, Australia y Nueva Zelandia, los cuales mostraron
que los niños europeos que radicaban en Australia y Nueva Zelandia
tenían un riesgo relativo para desarrollar esta infección de 1.9
en hombres y de 1.5 para mujeres, en comparación con niños de la
Gran Bretaña. También se identificó una variación estacional en
la presentación de esta infección, siendo el verano el periodo del
año con mayor incidencia. Datos de Escocia y Canadá mostraron una
incidencia mayor en el mes de octubre. Por otra parte se observó
que, en los casos ocurridos en la infancia, la relación entre hombres
y mujeres se ampliaba con el aumento de la edad, alcanzando un pico
durante la adolescencia; para el grupo de edad entre 0 y cuatro
años la relación hombre-mujer fue de 1.25, incrementándose a 3.69
entre los 13 a 19 años.
La incidencia de artritis séptica tiene algunas
similitudes y algunas diferencias con la osteomielitis. Entre las
primeras tenemos el predominio de casos masculinos en relación a
los femeninos, mientras que la diferencia más significativa es el
hecho que la artritis séptica es más común en niños de mayor edad
o bien en adultos mayores de 50 años. Los resultados obtenidos de
un estudio prospectivo realizado en Finlandia sobre la incidencia
de artritis séptica en niños menores de 16 años, mostraron que la
tasa anual era de 6.7 por 10 000 niños, menor a la informada en
otros países, como Australia y Nueva Zelandia que han descrito tasas
anuales de 12 por 10 000 niños hombres y 5.5. por 10 000 niñas.
|
Las estimaciones sobre la incidencia de artritis séptica en la población
general, obtenidas de ingresos a hospitales de Inglaterra en un
periodo de 10 años, indican una incidencia anual de 2 casos por
10 000 habitantes.
En los últimos años se ha observado un incremento
en el número de individuos que cursan con un problema de inmunocompromiso,
esto debido al uso más frecuente de medicamentos inmunosupresores,
como esteroides o quimioterápicos, así como a una mayor sobrevida
de pacientes con cáncer o enfermedades autoinmunes. Las alteraciones
en el sistema inmune incrementan el riesgo para el desarrollo de
infecciones osteoarticulares adquiridas en la comunidad. Por otra
parte, en individuos adictos a drogas intravenosas o en pacientes
en hemodiálisis, se incrementa la incidencia de las infecciones
de hueso y articulaciones.
En relación a la incidencia de infecciones osteoarticulares
adquiridas en la comunidad podemos concluir que: 1) el ambiente,
tanto social como geográfico, es de gran importancia para determinar
las tasas de aparición de casos clínicos; 2) los hombres son más
susceptibles a este tipo de infecciones que las mujeres; 3) los
niños son altamente susceptibles para desarrollar infecciones osteoarticulares;
4) el incremento en la edad y la existencia de enfermedades que
alteran la función del sistema inmune condicionan un incremento
en la susceptibilidad a estas infecciones y 5) aunque la presentación
clínica de la osteomielitis aguda y de la artritis infecciosa aguda
es similar, su epidemiología es lo suficientemente diferente como
para sugerir que la biología del hospedero y la interacción de éste
con los microorganismos causales son también diferentes.
En el momento actual, la mayoría de infecciones
del sistema musculoesquelético son adquiridas en el hospital, durante
la realización de algún procedimiento quirúrgico o bien adquiridas
de manera intrahospitalaria durante el período perioperatorio.
|