PAC INFECTO-1 A5

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Tratamiento
La mayoría de los pacientes con linfadenopatía por toxoplasma no requieren tratamiento, pero éste debe considerarse en los casos de graves o de evolución prolongada. Los pacientes con coriorretinitis activa, afección al sistema nervioso central o toxoplasmosis diseminada, sí deben recibir quimioterapia, así como todos los pacientes que presenten inmunosupresión, incluyendo a los pacientes con SIDA. El tratamiento de elección consiste en una combinación de sulfonamidas (sulfadiazina o trisulfapiridinas) y pirimetamina, no es conveniente administrar otro tipo de sulfamidas con pobre acción sobre T. gondii. En adultos se administran 50 a 100 mg de pirimetamina como dosis de impregnación el primer día, posteriormente se continúa con dosis de mantenimiento de 25 mg diarios. La sulfadiazina se administra con una dosis de impregnación de 4 g y se continúa con dosis de mantenimiento de 1 a 2 gramos cuatro veces al día; se recomienda la administración de ácido folínico para evitar el efecto tóxico sobre la médula ósea de la pirimetamina; la dosis es de 10 a 20 mg diarios por vía oral y de 50 mg diarios en caso de utilizar la vía intravenosa o intramuscular. Otros posibles esquemas alternativos son: clindamicina 600 mg cada seis horas por vía oral o IV hasta completar 1,200 mg al día; claritromicina 1 g por vía oral cada 12 horas, azitromicina a la dosis de 1200 a 1500 mg diarios por vía oral; atavacuona 750 mg cada seis horas por vía oral o dapsona 100 mg diarios por vía oral.

PNEUMOCYSTIS CARINII

Es un protozoario que mide de 1 a 2 micras, fue descubierto en 1909 por Chagas, varios años más tarde Deloané y Deloané identificaron a P. carinii como un género y una especie separados y le dieron su nombre en honor del Doctor Carinii. Inicialmente se le implicó a este protozoario como causa de neumonía intersticial y ahora se puede situar a la neumocistosis como un problema a nivel del aparato respiratorio cuya alteración puede ser de moderada a fatal. Se le considera un germen oportunista y se asocia más frecuentemente a pacientes con inmunodeficiencia. La infección se transmite a través del aire y es mantenida en la naturaleza por muchos animales: ratas, gatos, perros, conejos, etc. que pueden servir como reservorio
y fuentes de infección para el hombre.
    Desde el punto de vista epidemiológico se considera una infección cosmopolita; morfológicamente tiene una forma esférica con una estructura central como un núcleo como los coccideos de P. carinii; presenta un fenómeno de reproducción correspondiente a una esquizogonia ya que de la fragmentación de su núcleo da origen a ocho porciones y a partir de cada una de éstas se forma una célula nueva (esquizonte); posteriormente en cada célula ocurre el mismo fenómeno de multiplicación; todo esto puede suceder a nivel de alvéolo pulmonar. Se han identificado tres estadios de desarrollo en el ciclo vital de P. carinii: la forma trófica o trofozoíto, el quiste que contiene hasta ocho formas y el prequiste que es un estadio intermedio con estados morfológicos no bien definidos.

Epidemiología
Los estudios seroepidemiológicos han demostrado que la mayoría de los niños sanos han estado expuestos a P. carinii en una edad temprana; esta enfermedad primaria generalmente es asintomática. Los estudios serológicos han demostrado que P. carinii tiene una distribución normal, sin embargo la prevalencia de anticuerpos contra antígenos específicos varía en las diferentes regiones geográficas. La marcada diferencia de la frecuencia de neumonía por P. carinii entre los pacientes infectados por VIH en los países tropicales o en vías de desarrollo y los que viven en países del primer mundo no puede ser explicada por diferencias de exposición al microorganismo.
   Es más probable que se deba a la prevalencia de infecciones mas virulentas y a la falta de acceso a la atención médica, con oportunidad.

Patogenia y cuadro clínico
Una vez inhalado P. carinii escapa a las defensas de las vías áreas altas y se deposita en los alvéolos; se cree que la infección es iniciada por la unión del estadio trófico del microorganismo con la célula alveolar de tipo 1. P. carinii requiere un citoesqueleto intacto y puede ocurrir por varios mecanismos diferentes como la fibronectina o la victronectina que sirven de puente entre neumocistis y la célula del huésped; también pueden ser importantes los receptores del mismo parásito. P. carinii mantiene una existencia extracélular en los alvéolos.
Se le considera un germen oportunista y se asocia más frecuentemente a pacientes con inmunodeficiencia. La infección se transmite a través del aire y es mantenida en la naturaleza por muchos animales: ratas, gatos, perros, conejos, etc. que pueden servir como reservorio y fuentes de infección para el hombre.

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