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El examen físico revela una secreción copiosa, laxa, que se acumula
en el fondo de saco vaginal posterior; el color de la secreción
es generalmente amarillenta, pero puede ser verdosa, también puede
tener, olor desagradable o no. Se observan burbujas en la secreción
en 30% de los casos. Se aprecia en el exocérvix hemorragias puntiformes
que incluye el cérvix en fresa, visualizado mediante colposcopia.
Las complicaciones de la vaginitis por tricomonas incluye la vaginitis
enfisematosa, una condición poco común.
Diagnóstico
La diferenciación clínica entre las diversas formas de vaginitis
infecciosa no es confiable y el diagnóstico exacto de tricomoniasis
en pacientes de cualquier sexo depende de la demostración del microorganismo
en muestras genitales. La sensibilidad de diversas técnicas es variable;
las principales técnicas son: montaje húmedo, anticuerpos fluorescentes,
tinción de Gram, con naranja de acridina, con Giemsa, fijación con
látex, ELISA, citología cervical y el cultivo que seria el estándar
de oro.
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Tratamiento
Desde la aparición del metronidazol en la década de 1960 se revolucionó
el tratamiento de la tricomoniasis. El tratamiento sistémico erradica
las tricomonas del tracto urinario así como de la vagina lo que
reduce el riesgo de las recaídas; desde luego que sólo el tratamiento
sistémico es capaz de suprimir las tricomonas del tracto urogenital
masculino.
El tratamiento con metronidazol es excelente;
sin embargo para poder erradicar el problema completamente es indispensable
en el tratamiento sea extendido a la pareja sexual de la paciente,
aunque éste no tenga ninguna sintomatología. En el caso del tratamiento
local para la mujer se recomienda la aplicación de óvulos; habitualmente
se usa un imidazolico, del tipo del tinidazol o bien el ornidazol.
El manejo sistémico con metronidazol se puede
indicar en una sola dosis de 2 g, para la tricomoniasis vaginal;
en el caso del hombre también se recomienda una sola toma con la
misma dosis. Se han empleado otros regímenes con excelentes resultados
como utilizar 500 mg cada 12 horas durante siete días.
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En
el hombre existen dos géneros: Leishmania y Trypanosoma.
El primero tiene formas de amastigote en el hombre u otros vertebrados
y en el artrópodo. Trypanosoma en el hombre tiene forma de
tripomastigote; Trypanosoma cruzi, presenta además formas
de amastigote, en cambio en los artrópodos Trypanosoma presenta
toda la gama de variación morfológica.
El género Trypanosoma tiene cuatro especies que parasitan
al hombre; T. gambiense, T. rhodesiense, T. cruzi y T. rangeli.
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TRIPANOSOMIASIS
Los
tripanosomátidos forman una familia de flagelados que se
caracterizan por tener un solo flagelo; sin embargo en algunos estadios
son aflagelados. Pueden presentar cuatro estadios evolutivos: amastigote,
promastigote, epimastigote y tripomastigote. Hay diversos géneros,
unos son parásitos de vertebrados, Transmitidos por artrópodos,
otros son parásitos vegetales también Transmitidos
por artrópodos y otros son parásitos de los artrópodos
exclusivamente.
En el hombre existen dos géneros: Leishmania
y Trypanosoma. El primero tiene hombre u otros vertebrados
y en el artrópodo. Trypanosoma en el hombre tiene
forma de
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tripomastigote; Trypanosoma cruzi, presenta además
formas de amastigote, en cambio en los artrópodos Trypanosoma
presenta toda la gama de variación morfológica. Los
géneros de la familia de tripanosomátidos se diferencian
por el tipo de huésped que infectan y su variación
morfológica. El género Trypanosoma tiene cuatro
especies que parasitan al hombre: T. gambiense, T. rhodesiense,
T. cruzi y T. rangeli. Las dos primeras son transmitidas por
moscas del género Glossina (tsetsé). Sólo se
presentan en África. Las otras dos se encuentran en América
y son transmitidas por triatomíneos, chinches de la familia
reduvidae.
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