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En
México los principales transmisores son Anopheles,
A. albimanus, A. quadrimaculautus y A. aztecus. La distribución
geográfica de estos transmisores y por tanto, la posible
distribución geográfica del paludismo, se encuentra
delimitada por elementos ecológicos, tales como la altura
sobre el nivel del mar, topografía del terreno, lluvias y
salinidad.
El paludismo tiene amplia distribución mundial, principalmente
en regiones tropicales, siendo una de las causas más importantes
de muerte y con una repercusión económica muy significativa.
De las cuatro especies de plasmodios productores de paludismo en
el hombre, P. malarie, P. falciparum y P. vivax, son las
especies significativas en América, ya que P. ovale
no se localiza en esta parte del mundo.
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Se denomina ciclo preeritrocítico al originado por los esporozoítos
inoculados por el mosco transmisor y que posteriormente va a dar
origen a las primeras formas eritrocíticas.
El ciclo exoeritrocítico carece de manifestaciones
clínicas. El ciclo eritrocítico se inicia cuando uno de los merozoítos
que se liberan del hígado invaden un eritrocito; en esta célula
roja el merozoíto cambia de forma denominándose trofozoíto inmaduro
que evoluciona a maduro; este último rompe su núcleo en varias porciones
y se convierte en un esquizonte que presenta dos fases el inmaduro
y el maduro y en este último contiene nuevas células rodeadas de
citoplasma; cuando se rompe el eritrocito liberando estas células
se denominan merozoítos que circulan libremente teniendo la opción
de introducirse a una célula roja continuando nuevamente el ciclo.
El ciclo sexuado se inicia en el hombre con la
formación de gametocitos, los cuales tampoco son responsables de
manifestaciones clínicas. Los gametocitos aparecen cuando menos
una semana después de iniciado el ciclo eritrocítico. En P. falciparum
la aparición de gametocitos se acompaña de disminución de las formas
esquizogónicas, las cuales algún tiempo después llegan a desaparecer,
cuando los gametocitos son abundantes. Cuando ciertos mosquitos
del género Anopheles pican a personas portadoras ingieren
gametocitos y en el estómago se termina la fase gametogónica del
ciclo sexuado al producirse los ooquinetos; continúa la fase esporogónica
con la formación de ooquistes en la pared del estómago, los cuales
liberan esporozoítos que invaden las glándulas salivales y son inoculadas
a un nuevo huésped vertebrado mediante la saliva del mosquito en
el momento de la picadura.
Epidemiología
El paludismo tiene amplia distribución mundial, principalmente en
regiones tropicales, siendo una de las causas más importantes de
muerte y con una repercusión económica muy significativa. De las
cuatro especies de plasmodios productores de paludismo
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en el hombre, P. malarie, P. falciparum y P. vivax, son las
especies significativas en América, ya que P. ovale no se
localiza en esta parte del mundo. El mayor número de casos es por
P. vivax, le siguen P. falciparum y P. malarie en
un porcentaje menor. Existen países como USA, Venezuela, en América
e Italia en Europa en donde no se ha logrado erradicar o reducir
al mínimo los casos de paludismo. La idea de la erradicación del
paludismo se basa en el hecho de que suspendiendo la transmisión
en forma completa durante un tiempo de un año desaparece P. falciparum
en los reservorios por el término de su longevidad ya señalada;
en el caso de P. vivax, esto ocurre en cuatro años. Mediante
el uso de insecticidas residuales que impiden la transmisión al
matar mosquitos que van a picar o han picado al hombre, es realizable
la erradicación de este padecimiento, de manera que no es aventurado
pensar que en algún futuro, el paludismo llegará a ser un problema
restringido; sin embargo de acuerdo a las condiciones socioeconómicas
y culturales que prevalecen en países en vías de desarrollo como
el nuestro ese futuro se ve muy lejano.
En México los principales transmisores son Anopheles,
A. albimanus, A. quadrimaculautus y A. aztecus. La distribución
geográfica de estos transmisores y por tanto, la posible distribución
geográfica del paludismo, se encuentra delimitada por elementos
ecológicos, tales como la altura sobre el nivel del mar, topografía
del terreno, lluvias y salinidad.
Cuadro clínico
Las fiebres cíclicas son el rasgo distintivo del paludismo y en
los casos típicos se producen poco antes o en el momento de la lisis
de los glóbulos rojos; los esquizontes se rompen y liberan nuevos
merozoítos, cada 48 horas en la infección por P. vivax, o
P. ovale; es cada 72 horas en caso de P. malarie;
aunque el ciclo del parásito es de 48 horas, en P. falciparum
la fiebre es continua, con picos irregulares intermitentes. El paroxismo
palúdico es tan característico que es el signo clínico que define
la enfermedad.
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