PAC INFECTO-1 A5

Contenido | Anterior | Siguiente

Después de un prodromo que puede persistir varias horas, el paroxismo tiene típicamente tres estadios. El primero es un estadio frío o de escalosfrios, el segundo estadio es caliente y puede persistir varias horas y coincide con la ruptura de esquizontes; durante ese periodo, la temperatura aumenta y puede alcanzar los 40° C o mas, acompañado de diaforesis mínima; los riesgos asociados son convulsiones febriles y daño cerebral; también se acompaña de taquicardia, hipotensión, tos, cefalea, dorsalgia, náuseas, dolor abdominal, vómitos, diarrea y alteraciones del estado de conciencia, así como gran deterioro del estado general. La esplenomegalia se presenta al final de la segunda semana, aumentando de tamaño en forma progresiva; puede haber también hepatomegalia; se presenta además anemia que en ocasiones puede ser importante y es de tipo hemolítico; la magnitud de la anemia depende de la especie de Plasmodium y del tiempo de evolución de la enfermedad. Los hallazgos de laboratorio anormales reflejan la severidad de la hemólisis; las infecciones por P. falciparum provocan descensos agudos de la hemoglobina y la haptoglobina con aumento de la deshidrogenasa láctica y una exagerada respuesta de los reticulocitos; la trombocitopenia es común; se presenta insuficiencia renal aguda como complicación y también en ocasiones se acompaña de coagulación intravascular diseminada, sin omitir que el paciente puede presentar crisis convulsivas y progresar al estado de coma. Se estima que es el único Plasmodium capaz de producir la muerte por sí solo.

Expectativa global
Pese al progreso que se ha logrado contra muchas otras enfermedades infecciosas, varios factores deberían moderar el optimismo acerca de la posibilidad de control o erradicación a corto plazo del paludismo. La farmacorresistencia está aumentando para P. falciparum, y apareciendo para P. vivax, las bases de la protección contra la infección y contra la enfermedad no se conocen, las bases biológicas
de la capacidad del vector responsable de la transmisión del paludismo a través de mosquitos se desconocen y la resistencia a insecticidas entre los mosquitos anofeles responsables de la transmisión del paludismo esta aumentando. Los expertos tienen opiniones encontradas; los sociócratas insisten en que el paludismo es una enfermedad social y que sólo se controlará con mejoras substanciales en el nivel de vida de las poblaciones afectadas. Los tecnócratas moleculares insisten en la promesa incumplida de una vacuna anunciada desde hace varias décadas; los tecnócratas no moleculares ofrecen mosquiteros para cama impregnados con nuevos insecticidas que impiden la picadura de los mosquitos. El desarrollo de medicamentos para tratar el paludismo ha dado pocos resultados sobre todo por la falta de interés de los grandes consorcios farmacéuticos, para quienes los problemas de los “pobres” son mal negocio. El único medicamento nuevo fue descubierto hace casi 30 años por científicos chinos la artemisina, a pesar de grandes expectativas, para el tratamiento de los casos graves de paludismo resistentes a la cloroquina los derivados de la artemisina son tan efectivos como el medicamento tradicional, la quinina, pero no más.
   La historia reciente de la vacunas es más interesante. En 1988 el inmunólogo colombiano Manuel Patarroyo comunicó al mundo científico los resultados positivos de la primera vacuna sintética contra el paludismo desarrollada contra las formas sanguíneas del parásito. Lamentablemente a medida que la eficacia de la vacuna ha sido probada en áreas en las que el paludismo es endémico y se emplean metodologías más sofisticadas para evaluar la efectividad, se demostró una muy pobre efectividad, solo del 8%. Aun cuando se compruebe definitivamente que la vacuna Colombiana no es efectiva, su desarrollo ha sido de enorme utilidad, por que demostró por primera vez la posibilidad de elaborar una vacuna sintética contra una infección producida por un protozoario.
El paroxismo palúdico es tan característico que es el signo clínico que define la enfermedad. Después de un prodromo que puede persistir varias horas, el paroxismo tiene típicamente tres estadios.

La farmacorresistencia está aumentando para
P. falciparum, y apareciendo para P. vivax, las bases de la protección contra la infección y contra la enfermedad no se conocen, las bases biológicas de la capacidad del vector responsable de la transmisión del paludismo a través de mosquitos se desconocen y la resistencia a insecticidas entre los mosquitos anofeles responsables de la transmisión del paludismo esta aumentando.

Otros grupos han concentrado su interés en vacunas contra la forma infectante del plasmodio. En 1977 un grupo de investigadores del Instituto Walter Reed de la Armada Norteamericana, anunciaron resultados exelentes en seis de siete voluntarios que recibieron una vacuna sintética y resultaron inmunes al paludismo; la vacuna contiene la proteína de la cubierta del parásito junto con un antígeno de la superficie del virus de la hepatitis B. El éxito al parecer fue el empleo de un adyuvante, sustancia que aumenta el poder antigénico del antígeno.

Contenido | Anterior | Siguiente