Entre los parásitos intestinales, los protozoarios
como: Entamoeba histolytica, Giardia lamblia, Cryptosporidium
sp, microsporidias y Cyclospora sp, son los agentes etiológicos
más frecuentes identificados en los casos de transmisión por agua
contaminada; en los Estados Unidos de Norteamérica (EUA) estos parásitos
ocasionaron brotes epidémicos en los años de 1991 a 1992 y de 1993
a 1994. De 1978 a 1991 G. lamblia fue el patógenos más comúnmente
implicado en brotes de diarrea infecciosa parasitaria, pero reportes
posteriores a 1992 han informado una frecuencia similar entre giardiasis
y cryptosporidiasis. El incremento en el reporte de casos de cryptosporidiasis
puede ser debido a la mejoría en las técnicas de laboratorio para
la identificación de Cryptosporidium sp, así como, por el
interés especial que este protozoario ha despertado en los últimos
años y que ha ocasionado que se le busque en forma intencionada.
La correcta identificación de los microorganismos
(MO), en estos casos, depende mucho del entrenamiento y experiencia
del personal de laboratorio, principalmente en lo que corresponde
a la observación microscópica; esta área crucial de la microbiología
ha tomado más importancia desde que los laboratorios clínicos son
requeridos con mayor frecuencia para procesar un número más alto
de muestras copropasitoscópicas y son presionados para identificar
una gama más amplia de MO.
ENTAMOEBA HISTOLYTICA
La forma trofozoítica de la E. histolytica fue identificada
por primera vez por Lösch en 1875 en un paciente con disentería
crónica; la evidencia clínica de la asociación de este MO con disentería
fue descrita por Councilman y LaFleur en 1891. Quincke y Rooos describieron
la forma quística en 1893 y Schaudinn nombró al MO como E. histolytica
en 1903. La infección por E. histolytica ocurre en todo el
mundo, se ha sugerido que cerca de 12% de la población mundial está
infectada por este MO y que aproximadamente 10% de ellos presenta
manifestaciones clínicas de enfermedad.
|
De los que presentan la enfermedad, entre 80 a 98% manifiestan afección
intestinal y los restantes afección extraintestinal.
El ciclo de vida de este protozoario incluye las
siguientes fases: trofozoíto, prequiste, quiste, metaquiste y trofozoíto
metaquístico. El quiste sobrevive en el agua y los alimentos y es
la forma infectante para el humano; después que los quistes son
ingeridos y el pH del tubo digestivo cambia a neutro o ligeramente
alcalino, el MO sufre un fenómeno de desenquistamiento, formándose
la forma activa inicial, los trofozoítos metaquísticos; estas formas
a su vez al alcanzar el intestino grueso se transforman en trofozoítos
normales. La formación de quistes solo ocurre a nivel intestinal.
Los quistes de E. histolytica característicamente contienen
cuatro núcleos.
El período de incubación de la amibiasis intestinal
varía de días hasta varios meses, el cual depende sobre todo de
la endemicidad de la infección; en aquellas regiones donde la amibiasis
tiene mayor prevalencia, el período de incubación es más largo,
incluso puede haber individuos portadores crónicos de E. histolytica
a nivel intestinal que nunca desarrollar manifestaciones clínicas
de enfermedad. El espectro de manifestaciones clínicas de la amibiasis
intestinal va de pacientes asintomáticos hasta un cuadro severo
de gran toxicidad sistémica que incluso puede ocasionar la muerte.
En el desarrollo de los cuadros severos de la infección, la capacidad
de E. histolytica de invadir los tejidos, juega un papel
muy importante.
Los cuadros clínicos de la amibiasis intestinal
son: a) colonización asintomática; b) colitis amibiana aguda, es
el cuadro más común, se manifiesta por dolor abdominal y evacuaciones
disminuidas de consistencia acom-pañadas de moco y/o sangre; c)
colitis fulminante, la que ocurre con mayor frecuencia en niños
y que se manifiesta por dolor abdominal difuso, evacuaciones diarreicas
con sangre fresca abundante y fiebre; d) ameboma, que se presenta
como una masa intestinal que ocasiona dolor abdominal y que puede
producir obstrucción del tránsito intestinal.
|
|
La
infección por E. histolytica ocurre
en todo el mundo, se ha sugerido que cerca de 12% de la población
mundial está infectada por este MO y que aproximadamente 10%
de ellos presenta manifestaciones clínicas de enfermedad.
Los cuadros clínicos de la amibiasis intestinal son: a) colonización
asintomática; b) colitis amibiana aguda, es el cuadro más
común, se manifiesta por dolor abdominal y evacuaciones disminuidas
de consistencia acompañadas de moco y/o sangre; c) colitis
fulminante, la que ocurre con mayor frecuencia en niños y que
se manifiesta por dolor abdominal difuso, evacuaciones diarreicas
con sangre fresca abundante y fiebre; d) ameboma, que se presenta
como una masa intestinal que ocasiona dolor abdominal y que puede
producir obstrucción del tránsito intestinal. |