PAC INFECTO-1 A5

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Conforme a la distribución de casos registrados de teniosis / cisticercosis humana y porcina hasta Mayo de 1998 en México, en 15 Estados (47%) del territorio nacional se ubican bajo emergencia epidemiológica: Aguascalientes, Colima, Chihuahua, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Estado de México, Michoacán, Morelos, Nayarit, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí y Zacatecas, quienes aportan 37% de la casuística nacional de teniosis (1086 casos) y 42% de cisticercosis (302 casos)

Como los huevecillos de
T. solium son indistinguibles de los de T. saginata que es la tenia del ganado, el diagnóstico diferencial entre las dos especies requiere de la recuperación de proglotidos maduros.
Los céstodos son parásitos obligados permanentes; no pueden pasar ni una etapa de su ciclo fuera de un huésped que puede ser carnívoro o herbívoro; el hombre es omnívoro, a veces adquiere la infección por el parásito adulto y a veces por larvas, lo que depende de la susceptibilidad fisiológica especifica.

TAENIA SOLIUM

Es la tenia del cerdo y causa dos tipos de enfermedad en el hombre, dependiendo de la etapa del parásito que se ingiera. Si lo que se ingiere son cisticercos contenidos en carne de cerdo mal cocida, se adquiere unas teniasis del intestino que puede producir dolor abdominal, pérdida de peso y debilidad. Los pacientes pueden referir que han observado los proglótidos y huevecillos en su excremento. Los huevecillos pueden detectarse con mas frecuencia aplicando cinta transparente de acetato de celulosa en la piel perianal y examinando la cinta. Como los huevecillos de T. solium son indistinguibles de los de T. saginata que es la tenia del ganado vacuno, el diagnóstico diferencial entre las dos especies requiere de la recuperación de proglotidos maduros.
   La cisticercosis, que es la segunda enfermedad producida por T. solium, se adquiere al ingerir los huevecillos del parásito. Desde épocas antiguas la teniasis ha sido motivo de investigación, lo que permitió el conocimiento de su organización individual; del ciclo biológico apenas se está iniciando su estudio. Sin embargo, la prevalencia real se desconoce, ya que la tenia presente en el hombre asegura la permanencia de la cisticercosis, enfermedad de costoso tratamiento, que provoca invalidez o un desenlace fatal. La transmisión de la teniasis se relaciona con las condiciones socioeconómicas bajas y con la extensión de la porcicultura no tecnificada. La población sabe del peligro que representa la carne parasitada, sin embargo existe la creencia de que el consumo de ésta ocasiona la cisticercosis y no
la teniasis. Al ingerir carne, chorizo o longaniza mal cocidos o crudos con cisticercos viables, por acción del pH ácido y las sales biliares, se induce la evaginación del escólex por medio de sus ganchos se fija a la mucosa del yeyuno desarrollándose la tenia de cinco a diez semanas. En una persona que no tiene un parásito adulto, la infección proviene de comida contaminada con heces humanas que contengan huevecillos. En cambio, en personas que tienen la tenia en su intestino, la infección puede provenir de contaminación ano-mano-boca, o bien regurgitación de los proglótidos maduros hacia el estómago y duodeno. Los huevecillos eclosionan en el estómago y en la porción superior del intestino y las oncósferas resultantes circulan en la sangre hacia diversos tejidos. Los cisticercos se desarrollan sobre todo en el tejido subcutáneo, el músculo esquelético y el cerebro, así como en otros órganos, incluyendo los ojos, el corazón, el hígado y los pulmones. Los cisticercos en desarrollo despiertan poca reacción del huésped, pero conforme comienzan a degenerar, por lo común después de varios años, se presenta inflamación. Al final los quistes, que varían de diámetro de 0.5 a 2.0 cm, sufren necrosis y calcificación.
   Conforme a la distribución de casos registrados de teniosis/cisticercosis humana y porcina hasta Mayo de 1998 en México, en 15 Estados (47%) del territorio nacional se ubican bajo emergencia epidemiológica: Aguascalientes, Colima, Chihuahua, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Estado de México, Michoacán, Morelos, Nayarit, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosi y Zacatecas, quienes aportan 37% de la casuística nacional de teniosis (1086 casos) y 42% de cisticercosis (302 casos). Para cisticercosis porcina, estas entidades informan 0.02% de hallazgos positivos en rastros y mataderos, colocándose en ellas 49% del volumen nacional de cerdos bajo crianza no tecnificada.

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