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Los gusanos adultos vivos o muertos en ocasiones, se asocian con
episodios repetitivos de reacción inflamatoria granulomatosa (alrededor
de los gusanos) y fibrosis; los vasos linfáticos se vuelven varicosos
y se obstruyen. Otras veces la presencia del parásito no provoca
mayor reacción.
Cuadro clínico
De acuerdo con la evolución de la infección, hay tres posibles.
Asintomática. Es frecuente en las áreas
endémicas y en la población infantil. Puede haber crecimiento moderado
de los ganglios linfáticos.
Inflamatoria aguda. Es la forma de presentación
más frecuente. Cursa con linfangitis de las extremidades o de los
genitales.
Obstructiva crónica o elefantiasis. La
forma clínica menos frecuente (1-3%), aparece después de varios
episodios agudos de enfermedad. La fibrosis de los vasos linfáticos,
lleva al edema de los genitales y/o extremidades pélvicas; con alteraciones
tróficas de la piel y endurecimiento del tejido celular subcutáneo.
Las formas de linfedemas se dan en escroto como hidrocele, de las
extremidades y quiluria. Según la OMS, el linfedema se clasifica
en tres grados: I. que puede ser reversible, II con fibrosis y no
espontáneamente reversible y III (elefantiasis), que también presenta
dermatoesclerosis y vegetaciones papilomatosas.
Tratamiento
Dietilcarbamazina oral, de elección. Actúa sobre las formas adultas
y microfilarias.
Adultos: día 1: 50 mg, día 2: 50 mg c/ 8
hs, día 3: 100 mg c/8 hs, días 4-14: 2 mg/kg c/8 hs.
Niños: día 1: 1 mg/kg, día 2-3: 1 mg/kg cada ocho
horas, días 3-14: 2 mg/kg cada ocho horas.
La ivermectina a 200-400 mg/kg, más 400 mg de
albendazol en una sola dosis oral, sólo son microfilaricidas.
En raras ocasiones se requiere el uso simultáneo
de antihistamínicos o corticoides para disminuir la reacción alérgica
por la desintegración de las microfilarias.
En la elefantiasis se ha intentado con resultados
parciales el vendaje compresor y la anastomosis de linfáticos.
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ONCOCERCOSIS
Los gusanos adultos y las microfilarias ocasionan nódulos subcutáneos
que provocan una intensa reacción inflamatoria que evoluciona a
la esclerosis. Los nódulos miden de 5-25 mm de diámetro, se presentan
en número de tres a seis; tienen una cápsula fibrosa, contenido
amarillento, grumoso y los parásitos. Las microfilarias pueden migrar
a diversas partes del cuerpo; cuando se localizan en ojo causan
ceguera por acción mecánica y tóxica. En la conjuntiva hay microfilarias
muertas y reacción inflamatoria granulomatosa. En la córnea queratitis
esclerosante, uveítis anterior aguda e infiltrado de tipo plasmático
y eosinofílico en el iris y cuerpo ciliar. Se han encontrado microfilarias
en el nervio óptico, coroides y esclerótica.
Cuadro Clínico
De acuerdo a la evolución de la enfermedad se han descrito dos tipos:
Aguda. Donde hay nódulos subcutáneos
dolorosos y signos universales de inflamación de la piel vecina
y un aumento en su grosor, así como un intenso prurito. Los nódulos
se localizan en la cabeza y extremidades. Puede haber disminución
importante de agudeza visual.
Crónica. Los nódulos se delimitan y la
piel que los cubre se vuelve verdosa; por examen oftalmoscópico
suelen observarse las microfilarias en la cornea (queratitis punctata)
y cámara anterior. Se ha estimado que con 20 microfilarias se puede
llegar a la ceguera. La severidad de la iridociclitis es variable;
los episodios agudos recurrentes causan sinequias. La corioretinitis
y la neuropatia óptica enpeoran el pronóstico para la visión.
Complicaciones
Sinequias en cámara anterior, disminución de la agudez visual y
ceguera.
Tratamiento
Se recomienda la eliminación de los nódulos subcutáneos y el tratamiento
médico en forma simultánea.
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Los
gusanos adultos vivos o muertos en ocasiones, se asocian con episodios
repetitivos de reacción inflamatoria granulomatosa (alrededor
de los gusanos) y fibrosis
Por examen oftalmoscópico suelen observarse las microfilarias
en la cornea (queratitis punctata) y cámara anterior. Se ha
estimado que con 20 microfilarias se puede llegar a la ceguera
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