|
Se
han identificado cuatro especies de Shigella capaces de producir
enfermedad en el humano: la infección por S. flexneri, S. sonnei
y S. boydii habitualmente se asocian a cuadros de diarrea
relativamente benignos (y, de hecho, lo más frecuente que sean infecciones
asintomáticas o asociadas sólo a diarrea de tipo acuoso); siendo
la infección por la primera especie la principal causa de shigelosis
endémica. En cambio, S. dysenteriae tipo 1 es mas bien la
causa de los brotes epidémicos de disentería y la que se asocia
con las formas más graves y fatales de la infección.
La mayor incidencia de las shigelosis en
forma endémica es durante el verano y en los niños de seis meses
a tres años, edades en las que el niño experimenta la ablactación,
el gateo, los primeros pasos y, en general, las primeras exploraciones
de su ambiente, es decir, que aumenta la posibilidad de exposición
a enteropatógenos; de hecho, se necesita tan sólo la ingesta de
100 bacterias para poder tener shigelosis, por lo que su transmisión
puede ser fácilmente, además de agua y alimentos contaminados, de
persona a persona a través de las manos contaminadas con heces.
Esto explica que no sea raro que haya diseminación de la infección
entre miembros de una familia, en donde los niños pequeños la contraen
de su madre o de sus hermanos mayores.
Las manifestaciones de la infección por
Shigella comprende todo un espectro clínico que va desde
la infección asintomática, pasando por episodios autolimitados de
diarrea acuosa o de diarrea con sangre no complicada, hasta la disentería
fulminante que lleva a la muerte del niño en unos cuantos días.
En algunos pacientes la enfermedad comienza como una diarrea acuosa
que se torna con sangre a los dos días. Cuando la infección causa
disentería tiene un efecto adverso en el estado nutricional mayor
que las diarreas producidas por otros gérmenes, lo cual es explicable
porque las primeras son más prolongadas, porque son causa de anorexia
que se prolonga por dias o semanas aun después de la resolución
del episodio diarreico y porque puede haber pérdida importante de
proteínas a través de la mucosa intestinal dañada. La shigelosis
es también más grave en los niños desnutridos
|
por lo que finalmente se establece un circulo vicioso.
Las principales complicaciones de la shigelosis
incluyen: prolapso rectal, megacolon tóxico, bacteremia, hiponatremia,
hipoglucemia, hipoproteinemia y crisis convulsivas, las que ocurren
con mayor frecuencia en los episodios severos; a su vez, el riesgo
de todo ésto es mayor en los niños desnutridos, deshidratados o
los que se han recuperado de un episodio reciente de sarampión.
El síndrome urémico hemolítico, caracterizado por anemia, trombocitopenia
e insuficiencia renal, es causado por la toxina Shiga producida
por S. dysenteriae tipo 1. En general, las complicaciones
son más frecuentes cuando el tratamiento antimicrobiano se inicia
más de dos días después del inicio de los síntomas. Cuando el tratamiento
antimicrobiano se inicia dentro de los primeros dos días después
del inicio de los síntomas se observa una significativa mejoría
clínica dentro de los siguientes dos días; de lo contrario, el episodio
llega a durar hasta diez días o más, y el riesgo de complicaciones
graves, e incluso de muerte, aumenta importantemente, particularmente
en las infecciones por S. dysenteriae tipo 1 y por S.
flexneri. Las shigelosis no tratadas adecuadamente son causa
importante de diarrea persistente.
Durante los últimos cinco años en nuestro país
anualmente se han informado, en promedio, 10 000 casos de shigelosis,
lo que corresponde a solo 20% de los individuos con diarrea aguda
con sangre.
Otras bacterias “invasoras”
Los episodios de diarrea con sangre asociados a bacilos gramnegativos,
diferentes a Shigella, suelen causar episodios más benignos
y sin la mayoría de las complicaciones de ésta; dichos episodios
generalmente duran sólo de dos a cinco días y se resuelven espontáneamente.
Una excepción a este concepto es el caso del síndrome urémico hemolítico
secundario a las infección por E. coli enterohemorrágica
(clásicamente, el serotipo O157:H7). La identificación microbiológica
de dichos bacilos generalmente no es tan accesible, pues requiere
técnicas no habituales y sólo por solicitud específica en laboratorios
especializados.
|
|
Las
manifestaciones de la infección por Shigella comprende
todo un espectro clínico que va desde la infección asintomática,
hasta la disentería fulminante que lleva a la muerte del niño
en unos cuantos días.
Los episodios de diarrea con sangre asociados a bacilos gramnegativos,
diferentes a Shigella, suelen causar episodios más benignos
y sin la mayoría de las complicaciones de ésta. |