TRATAMIENTO
En la toma de decisiones sobre el uso o no de antibioticoterapia
es conveniente hacer la distinción entre niños con síndrome disentérico
(de mayor gravedad) de los que tienen un síndrome de diarrea con
sangre (relativamente más benigno); ya que, como guía general, está
indicado dar un antimicrobiano solamente en el primer síndrome,
independientemente de la edad del niño. La figura
8 muestra un algoritmo construído y sugerido por el mencionado
grupo de investigadores del IMSS, quienes lo sustentan con observaciones
de sus propios estudios clínicos y microbiológicos en niños con
diarrea con sangre y disentería.17
En caso de ser un síndrome disentérico, si se
tienen exámenes de laboratorio disponibles, conviene hacer una citología
en el moco fecal, coprocultivo y búsqueda de trofozoítos de E.
histolytica; si el primero muestra abundantes polimorfonucleares
o trofozoítos, se justifica iniciar tratamiento con un antibacteriano
o antiamibiano, según el caso y continuar el primero cuando se aisla
Shigella o suspenderlo si se aisla cualquier otra bacteria.
Como el tener un coprocultivo negativo no elimina la posibilidad
de shigelosis, si ya se ha iniciado un antibiótico conviene continuarlo
(a completar cinco días) si ha habido una buena respuesta clínica.
En caso contrario, una evolución no satisfactoria a las 72 horas
de iniciado el antibiótico, es de sospechar la infección por una
cepa de Shigella resistente y es recomendable cambiar el
antibiótico por uno que se prediga que existe mayor posibilidad
de que la bacteria sea sensible. Idealmente, la elección de cuál
medicamento usar una vez que se ha decidido iniciar antibioticoterapia
debe estar fundamentada por el conocimiento de la frecuencia de
cepas de shigella resistentes a los diversos antimicrobianos en
la localidad en la que ocurrió la infección, así como en los inconvenientes
(costos, efectos indeseables, toxicidad, facilidad de administración,
etc.) que conlleve la droga.
Si se trata de un síndrome disentérico,
pero no se cuenta con la facilidad de un laboratorio, se recomienda
el iniciar, empíricamente, antibioticoterapia como si se tratara
de una
|
shigelosis.
Si a las 72 horas no se presentan datos de mejoría han de considerarse
dos posibilidades: a) en los menores de cinco años de edad o mayores
con fiebre y ataque al estado general, que se trate de una cepa
de Shigella resistente al antibiótico utilizado, o b) en
mayores de cinco años de edad, sin fiebre, que se trate de un caso
de amibiasis.
En los niños con diarrea aguda con sangre se recomienda
mantener un periodo de vigilancia y las medidas terapéuticas conocidas
para todo caso de diarrea aguda (solución de hidratación oral, dieta
normal y sintomáticos en caso necesario) durante las primeras 48
horas. La recomendación de, en estos casos, no dar antibioticoterapia
se basa en la observación de que en 134 niños con diarrea aguda
con sangre, la presencia de esta última en las evacuaciones duró
menos de tres dias en 84% de los casos, independientemente de si
habían recibido o no un antimicrobiano; es decir, en esta última
situación la enfermedad se limitó de manera espontánea y, en cambio,
en los niños que recibieron el antibiótico no se logró reducir significativamente
la duración de la diarrea ni de las evacuaciones con sangre. En
quienes persista sangre en las heces se debe decidir un esquema
de tratamiento antimicrobiano que dependa de si se cuenta o no con
laboratorio, de manera semejante a las sugerencias antes mencionadas
para los casos de síndrome disentérico y teniendo en cuenta que
las especies de Shigella son la principal causa de la diarrea
con sangre.
Antibioticoterapia en shigelosis
Se justifica dar un antibiótico a los niños con enteritis inflamatoria
producida por Shigella por la sencilla razón de que esta
enfermedad es más probable que se complique con eventos graves,
e incluso fatales, que las enteritis inflamatorias asociadas a otros
enteropatógenos invasores; riesgo que puede reducirse significativamente
si se inicia de manera oportuna un antimicrobiano al cual sea sensible
la cepa bacteriana infectante.
Desafortunadamente, las opciones de antibióticos
eficaces para el tratamiento de la shigelosis se han ido reduciendo
considerablemente en los últimos años conforme la resistencia bacteriana
ha aumentado.18,19
|
|
En
la toma de decisiones sobre el uso o no de antibioticoterapia es conveniente
hacer la distinción entre niños con síndrome
disentérico de los que tienen un síndrome de diarrea
con sangre.
Si se trata de un síndrome disentérico, pero no se cuenta
con la facilidad de un laboratorio, se recomienda el iniciar, empíricamente,
antibioticoterapia como si se tratara de una shigelosis. |