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MEDICIÓN Y FRECUENCIA    
Así como el conocer las cifras sobre la frecuencia de una enfermedad es fundamental en la toma de decisiones en la salud pública, el entender a profundidad cómo se genera esta información constituye un componente crucial para que estas decisiones sean acertadas. De tal manera que el presente capítulo, sobre la morbilidad de las enfermedades diarreicas en nuestro medio, tiene un énfasis en la descripción de algunos de los principales aspectos metodológicos en su cuantificación, ilustrando algunos de los diversos procedimientos para esta medición así como sus limitantes y potenciales fuentes de error. En la medida en que el lector reflexione sobre este proceso de observación y medición será su grado de cautela en la interpretación de las cifras así como en la comparación de frecuencias de la enfermedad entre poblaciones, e incluso, en la comparación entre distintos tiempos en una misma población. Así, este capítulo tiene el objetivo fundamental de contribuir a que el usuario de este tipo de información adquiera cada vez más elementos que le permitan adoptar una posición crítica ante la lectura e interpretación de la literatura sobre la magnitud del problema de las enfermedades diarreicas.

ASPECTOS METODOLÓGICOS EN LA MEDICIÓN DE LA MORBILIDAD

Indices para su cuantificación
Los estudios longitudinales o de cohortes se definen por ser estudios en los que un grupo bien identificado de individuos en riesgo son seguidos en el tiempo para observar la frecuencia con la que se enferman. Cuando se recurre a este tipo de diseño de investigación epidemiológica los dos índices habitualmente utilizados son: la Incidencia Cumulativa y la Densidad de Incidencia. En cambio, cuando se trata de un estudio transversal, definido como aquél en el que los individuos son observados en un solo momento, es decir, en los que no hay un seguimiento (por corto
que sea) en el tiempo, lo apropiado es medir la morbilidad en términos de prevalencia. Definamos mejor estos índices:
La Incidencia Cumulativa es la proporción (porcentaje) de niños quienes, durante el periodo de seguimiento, sufren uno o más episodios nuevos de diarrea; este tipo de tasa de incidencia se utiliza cuando la población en estudio es de tamaño fijo y cuando estos individuos son seguidos todos en un mismo periodo de tiempo.
   En cambio, la Densidad de Incidencia se calcula dividiendo el número total de episodios de diarrea, observados en el conjunto de niños en la cohorte, entre la suma total del tiempo en riesgo con que cada niño contribuyó durante el periodo de observación. Lo habitual es que esta tasa de incidencia se exprese como el número de eventos (episodios diarreicos)/niño (ó 100 niños)-año, niños-mes, ó niños-semana. La indicación para el uso de esta medida de frecuencia es cuando se estudia una población cambiante, donde los sujetos bajo observación son seguidos durante periodos de tiempo variables. Una potencial desventaja del uso de la densidad de incidencia es que agrupa periodos variables de seguimiento; es decir, un número pequeño de niños seguido por un periodo largo puede contribuír tanto al denominador como un gran número de niños, seguidos por un periodo corto. Si el riesgo al evento de los niños seguidos largo tiempo es sistemáticamente diferente al de los niños seguidos por relativamente poco tiempo, las medidas de incidencia resultantes pueden estar sesgadas.
   La Prevalencia es la proporción (porcentaje) de niños en los que se registra que tienen diarrea (independientemente que sea el inicio, el curso de, o el día último del episodio diarreico) el mismo día (o en ocasiones, el día anterior) en que se realiza la encuesta transversal (prevalencia puntual); o bien, la proporción de niños que tuvieron diarrea en algún momento de un lapso (que habitualmente es una ó dos semanas) previo a la entrevista (prevalencia lápsica).
Densidad de Incidencia se calcula dividiendo el número total de episodios de diarrea, observados en el conjunto de niños en la cohorte, entre la suma total del tiempo en riesgo con que cada niño contribuyó durante el periodo de observación.


Los estudios longitudinales o de cohortes se definen por ser estudios en los que un grupo bien identificado de individuos en riesgo son seguidos en el tiempo para observar la frecuencia con la que se enferman.

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