En décadas pasadas y en medio
de un desinterés general en el personal de salud, los departamentos
de epidemiología hospitalaria se dedicaban principalmente a la toma
de cultivos ambientales y a la obtención de inferencias de cómo
el medio influía en la aparición de infecciones en los pacientes,
aceptándolas con frecuencia como complicaciones naturales e inevitables.
Las tasas de infección se consideraban poco y se elaboraban pasivamente,
es decir, a través de informes de los médicos. No sorprende que
las tasas oficiales de infección fueran siempre cercanas a cero.
Actualmente se sabe que los cultivos ambientales son de muy poca
utilidad a pesar de su alto costo, y que todos los esfuerzos deben
iniciar con la formación de un grupo de personas que coordinen las
acciones de control, en lo que se conoce como el Comité de Control
de Infecciones Nosocomiales,6
al que nos referiremos familiarmente como “el Comité”.
ACERCA DEL COMITÉ
Como se mencionó, la mera existencia de un hospital obliga a actuar
en la prevención y control de infecciones, y no debe haber uno solo
sin un Comité. Sus funciones son preventivas y no punitivas. Es
decir, el objetivo es definir políticas de control de infecciones
y recabar información de los problemas para tratar de dar una solución.
El Comité
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se
vale de la vigilancia de los pacientes y sugerencias a los médicos,
enfermeras y personal administrativo. El Comité se reúne periódicamente,
generalmente cada mes, y sus resoluciones se presentan al Consejo
Directivo del Hospital para su aprobación. Aunque sus reuniones
y discusiones son abiertas para todo el personal, se integra de
miembros permanentes, como se describe en el cuadro
2.
La composición propuesta puede variar de un hospital
a otro. No es raro que existan hospitales que no cuenten con infectólogo
o epidemiólogo, en cuyo caso toma la presidencia un médico o enfermera
que tenga interés y que haya procurado capacitarse. Después de todo,
la epidemiología hospitalaria es una disciplina joven e incluso
los expertos han tenido que buscar su propia capacitación. El Comité
sesionará generalmente cada mes, en una reunión en que se comentan
los hechos del mes anterior. Debe siempre enviarse un recordatorio
a todos los miembros del Comité, indicando día y fecha de la reunión.
En el recordatorio debe indicarse la necesidad de enviar un representante
en caso de ausencia. En casos de epidemias graves se cita a reunión
extraordinaria. Es común que los inicios sean difíciles por falta
de interés del personal y de las autoridades, por lo que el Comité
inicia con dos o tres personas interesadas, a las que se van agregando
poco a poco los convencidos.
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Actualmente
se sabe que los cultivos ambientales son de muy poca utilidad a pesar
de su alto costo. |