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Debe
dejarse el escritorio para ir a buscar las infecciones a las áreas
de hospitalización y al laboratorio.
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Como
se dijo, la búsqueda activa, o intencionada, de infecciones
en un hospital es básica para contar con estadísticas
que van forjando el perfil de los problemas de cada institución.
Debe dejarse el escritorio para ir a buscar las infecciones a las
áreas de hospitalización y al laboratorio (epidemiología
activa). Es preferible que la búsqueda sea realizada por
la enfermera del Comité, supervisada por el presidente. En
grandes hospitales, se recomienda contar con una enfermera por cada
250 camas de hospital. Con la búsqueda es posible construir,
en cada hospital, una carta de navegación para orientar los
esfuerzos de educación del personal en referencia a la prevención
y control; es decir que, al orientarse a las acciones del personal,
se ha retomado el abordaje de Semmelweis.
Para la detección se cuenta con definiciones
obtenidas por la epidemiología y el consenso. Así, se
define como infección |
nosocomial
(o infección hospitalaria) a la ocurrencia de una infección
que no estaba presente ni en incubación al momento del ingreso.
En ocasiones es difícil saber si la infección es hospitalaria;
en general se acepta un período de 72 horas libre de signos
o síntomas, pues algunas infecciones se encuentran en incubación
al momento del ingreso. El criterio clínico debe prevalecer
ya que hay infecciones que se pueden adquirir desde el primer momento,
como las bacteriemias por contaminación de infusiones parenterales.
En la mayoría de los casos, las definiciones no requieren el
aislamiento del germen en cultivo, si bien éste es deseable
siempre que sea posible. Las definiciones no son perfectas y en las
estadísticas aparecerán pacientes que no presentaban
infección, pero se considera que estarán compensados
por quienes no fueron detectados. Se trata de contar con un hilo conductor
para el Comité, y no necesariamente de influir en el manejo
de cada paciente. |