PREVENCIÓN
Y CONTROL
Si se establece el diagnóstico de neumonía nosocomial, el personal
debe valorar la aplicación de algún tipo de aislamiento, generalmente
de contacto. Deben indicarse ejercicios respiratorios a todos los
pacientes que han sido sometidos a cirugía con ventilación mecánica.
Debe evitarse el uso de antibióticos de uso profiláctico por tiempo
prolongado, ya que sólo seleccionan gérmenes resistentes y favorecen
la colonización por bacilos gramnegativos. Como se mencionó, debe
evitarse en lo posible el uso de sedantes y antiácidos. Conviene
comentar que el uso del sucralfato parece no incrementar los riesgos,
por lo que debe preferirse sobre los antiácidos.19
En pacientes con cánula endotraqueal, es común la aspiración de
contenido gástrico hacia los pulmones; este riesgo puede reducirse
elevando 30º el tronco y la cabeza del paciente. Como se mencionó,
todos los pacientes con cánula endotraqueal y ventilación mecánica
tienen altos riesgos de infección, por lo que a ellos deben dirigirse
los mayores esfuerzos de prevención. En el cuadro
15 se mencionan las principales medidas preventivas para estos
pacientes.
De particular importancia es la aspiración de
secreciones en pacientes con sonda endotraqueal. Esta aspiración
debe hacerse con técnica aséptica, utilizando solución estéril para
enjuagar la sonda. Actualmente se cuenta con sistemas cerrados de
aspiración que pueden resultar más convenientes si el personal está
debidamente entrenado para su uso. Aunque era práctica común cambiar
los circuitos del ventilador cada 48 horas, ahora se
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reconoce
que deben cambiarse sólo semanalmente o si existieran fallas en
el funcionamiento.19 El
personal debe evitar que fluya hacia el paciente el agua de condensación
que se forma en los circuitos pues se encuentra generalmente colonizada
por bacterias. Los equipos de terapia respiratoria como espirómetros
y bolsas de ventilación son fuentes potenciales de contaminación
cruzada, por lo que deben limpiarse y desinfectarse antes de ser
usados con otros pacientes.
Las especies de Legionella se diseminan
desde el agua potable a través de la vaporización, frecuentemente
de las regaderas. Debe mantenerse un nivel de cloración apropiado
del agua para mantener la población bacteriana limitada.
TRATAMIENTO
Es muy importante contar con el apoyo del laboratorio de microbiología
para identificar el agente causal y la susceptibilidad a antibióticos.
Esta información permitirá también tener datos de los gérmenes más
comunes en el hospital. Debido a que los agentes más comunes son
los bacilos gramnegativos y S. aureus, se acostumbra iniciar
con un aminoglucósido y una cefalosporina de primera generación,
o una cefalosporina de tercera o cuarta generación como antibiótico
único, en espera de resultados de estudios microbiológicos. El uso
indiscriminado de antibióticos ha causado la aparición de resistencias
a las cefalosporinas y aminoglucósidos por lo que algunos clínicos
prefieren ya iniciar con una quinolona o, incluso, con imipenem.
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