PREVENCIÓN
Y CONTROL
Desde luego que la medida profiláctica más eficaz es la de evitar
la instrumentación urinaria o el retiro temprano de sondas. Está
bien establecido que las sondas a permanencia deben drenar a un
sistema cerrado, que no deberá violarse.24
Las tomas de muestra de orina deberán hacerse sin desconectar el
sistema cerrado, por punción de la sonda, previa limpieza con algún
antiséptico. El drenaje de la orina deberá ser continuo, evitando
acodamientos de los tubos de drenaje y reflujo de orina hacia el
paciente. En el cuadro 16 se describen las
medidas preventivas contra la infección en pacientes con sonda urinaria
a permanencia.
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TRATAMIENTO
En general se acepta que no debe indicarse tratamiento si el paciente
tiene bacteriuria asintomática. En pacientes con síntomas, es deseable
siempre contar con el cultivo de orina y el estudio de susceptibilidad
a antibióticos para guiar el manejo inicial. En espera, se acostumbra
iniciar con aminoglucósidos o cefalosporinas de tercera generación,
con modificación de acuerdo con los resultados del cultivo. En pacientes
hospitalizados no deben iniciarse antibióticos como ampicilina,
sulfas o cefalosporinas de primera generación pues la resistencia
bacteriana es la regla. Debe mantenerse el tratamiento por diez
días y repetir toma de cultivo para verificar la erradicación del
agente causal.
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USO DE ANTIBIÓTICOS
EN EL HOSPITAL |
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El
uso de antibióticos en el hospital conlleva una responsabilidad
para quien lo indica, pues su costo es elevado, se desarrollan resistencias
y pueden ocasionar problemas peores que los que pretenden resolver.
El Comité debe involucrarse en el control del uso de antibióticos
pues, de otro modo, será caótico y aparecerán
resistencias múltiples.25
No es labor sencilla pues se calcula que cerca de 50% de los pacientes
hospitalizados reciben algún antibiótico y la diversidad
de las sales es muy variada. Las malas prácticas en el uso
de antibióticos son legión;6
se describen las más comunes en el cuadro
17. Se requiere acción inmediata pues las resistencias
han alcanzado proporciones que justifican la afirmación de
que estamos iniciando la época postantibiótica. El control
debe hacerse tanto en el uso terapéutico, como en el profiláctico.
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USO
TERAPÉUTICO
El uso terapéutico de antibióticos obliga a que el
clínico espere la aparición de infecciones e indique
el antibiótico de acuerdo con el conocimiento de los gérmenes
más probables, así como la modificación siempre
que sea posible identificar los gérmenes en cultivo. En este
punto es elemental la coordinación con el laboratorio de
microbiología, en donde se determinan los patrones de sensibilidad
de los microorganismos. Es importante conocer la epidemiología
de las resistencias en el hospital, para indicar el antibiótico
que resulte útil con la mayor probabilidad y al menor costo.
Aunque es difícil regular por completo el uso terapéutico
de antibióticos, deben dictarse políticas acerca de
qué hacer ante las infecciones nosocomiales más comunes,
como neumonía, infección urinaria, bacteriemia, e
infección de herida quirúrgica.
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Las
resistencias han alcanzado proporciones que justifican la afirmación
de que estamos iniciando la época postantibiótica. |
CUADRO
16 Prevención
de infecciones urinarias en pacientes con sonda de Foley
Mantenga
siempre un sistema cerrado de drenaje
No viole el sistema cerrado para tomar muestras o trasladar
al paciente
Obtenga muestras sólo por punción de la sonda
No cambie la sonda si funciona adecuadamente. A diferencia de
los catéteres venosos, los urinarios deben mantenerse
mientras estén en buen estado.
Mantenga la bolsa colectora por debajo del nivel de la vejiga
del paciente
Evite reflujo de orina de los tubos hacia el paciente |
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