Esta deberá aplicarse a las personas convivientes de una persona
infectada por VHA. Aún cuando la profilaxis con IG no previene
de la infección, sí es efectiva para reducir o eliminar los síntomas.
Su mecanismo de acción es reducir el nivel de viremia, y de este
modo reducir la diseminación del virus en el tejido hepático. Para
un mejor efecto de la IG es conveniente aplicarla dentro de las
dos semanas de la exposición al virus e incluye contactos de casos
en el hogar, niños alojados en centros de atención, etc. Como inmunoprofilaxis
activa preexposición la IG se administra a dosis de 0.2-0.5 ml/kg
en individuos que viajan a regiones endémicas para VHA. La IG previene
una infección dentro de un periodo de 4-6 meses (Cuadros
1 y 2).
Inmunoprofilaxis activa
Vacunas
Las dos vacunas empleadas en la actualidad son inmunogénicas y protectoras
en niños y adultos. Una sola dosis de vacuna induce anticuerpos
de 88% a 96% en dos semanas y 97% a 100% al mes, protegiendo contra
la infección en un área endémica 21 días después de recibir la vacuna.
El reciente desarrollo de vacunas preparadas con
virus inactivado que han demostrado ser seguras y efectivas proporcionan
la oportunidad de obtener un control de la hepatitis A. Sin embargo,
un efectivo control dependerá de la duración de la protección que
proporcionen estas vacunas. La evaluación de la persistencia de
los anticuerpos es esencial para la determinación de los esquemas
de vacunación y las estrategias que deberán ser implementadas. De
acuerdo al seguimiento realizado en individuos vacunados, el nivel
de anticuerpos
|
disminuye
con el tiempo y se estima que un nivel protector (20 mUI/ml), podría
encontrarse hasta por 20 años.
En Junio de 1995, El Comité Consultor de los Servicios
de Salud Pública sobre Prácticas de Inmunización (ACIP), emitió
recomendaciones sobre el uso de la vacuna de la hepatitis A para
la prevención y control de la enfermedad. En comunidades con una
alta tasa de hepatitis A y con brotes periódicos, la ACIP recomendó
la vacunación rutinaria de los niños pequeños y la vacunación de
los niños mayores no vacunados previamente (Cuadro
3).
Los esquemas de profilaxis se desarrollan en base
a la epidemiología del virus en el área de su aplicación. La vacunación
no es recomendada rutinariamente en países en desarrollo, excepto
para los visitantes de esas áreas. En países desarrollados la vacunación
se recomienda en individuos en grupos de alto riesgo, como son trabajadores
de la salud, cocineros, en ingenieros de mantenimiento de albañales
y en turistas. En países con un nivel intermedio de riesgo (Este
de Europa, Medio Oeste, y Sureste de Asia), hay un nivel alto de
infecciones por VHA y un bajo nivel de inmunizaciones, por lo que
deben evaluarse los programas de vacunación en esos países.
En países desarrollados una proporción importante
de la población adulta no está inmune al virus de la hepatitis A
y en ellos la morbilidad y mortalidad de la infección por VHA se
incrementa con la edad, por lo que las autoridades de salud de esos
países deberán considerar la inmunización a temprana edad de la
vida, en adultos sanos, así como, en grupos de alto riesgo como
son los asilos de ancianos.
|
|
|