La frecuencia de HBsAg fue de 0.03%.
Los niños mayores, adolescentes y adultos en grupos
de alto riesgo deben recibir la vacuna. La vacunación rutinaria
a todos los adolescentes debe implementarse.
Las vacunas que existen a nivel comercial en casos
necesarios pueden darse en forma alternativa obteniéndose la misma
respuesta inmunogénica.
INTERACCIONES CON OTROS VIRUS
El virus de hepatitis D, es un virus defectuoso que requiere de
VHBpara sintetizar las proteínas de la envoltura, solamente infecta
a humanos en presencia de VHB, ya sea como coinfección o como una
superinfección en los portadores. (Ver sección correspondiente).
El virus de VHB y el de inmunodeficiencia
humana (VIH) pueden infectar en forma simultánea ya que los factores
de riesgo para la adquisición de ambos son similares. La enfermedad
hepática en dichas coinfecciones es leve, la infección por VIH se
asocia a producción subóptima de IFN- ,
lo cual puede favorecer la persistencia de VHB en los hepatocitos,
y en forma contraria, el VHB puede favorecer la replicación del
VIH.
CARCINOGÉNESIS
Existe una asociación estrecha,
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demostrada
entre la infección persistente de VHB y el carcinoma hepatocelular.
El riesgo relativo de presentar este cáncer es 100 veces mayor en
los portadores, en comparación con el grupo control. Una posibilidad
es la integración del virus adyacente a oncogenes celulares, con
la consiguiente activación. El gen VHB X y algunos oncogenes celulares
como c-myc y c-ras están involucrados en el proceso pero
ninguno de ellos se ha demostrado como causante en todos los casos.
La asociación entre cirrosis y carcinoma hepatocelular sugiere que
el daño hepático crónico y la regeneración promueven la inducción
o selección de una clona maligna.
Los niños y adolescentes que son portadores crónicos
también están en riesgo de desarrollar enfermedad hepática grave
al avanzar la edad. Los niños con infección perinatal deberán ser
vigilados periódicamente en búsqueda de complicaciones hepáticas.
Deberán efectuarse pruebas de función hepática completas, concentración
de -fetoproteína
y ultrasonido abdominal, pero no hay una recomendación establecida
sobre la frecuencia de estos estudios y el costo beneficio de los
mismos. Los pacientes con transaminasas persistentemente elevadas,
así como elevación de -fetoproteína
y un ultrasonido abdominal anormal deberán ser referidos al subespecialista
para su evaluación.
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